El Gobierno explica su aparente cambio de opinión al respecto, desde una posición contemplativa e incluso favorable a la operación hacia la oposición frontal trasladada este jueves, a las formas de la operación, que según el ministro Cuerpo "tienen un efecto lesivo adicional por la volatilidad o la inestabilidad que pueden introducir en el mercado". Las acciones de BBVA experimentaron un desplome del 6,7% tras hacer pública la opa hostil, en tanto que las del Sabadell se dispararon un 3,2%, en una movimiento que este viernes se ha moderado con las acciones del banco azul ligeramente al alza (0,65%) y las de la entidad presidida por Josep Oliu a la baja (-0,5%).
Cuerpo también se ha esforzado en desvincular la contundencia del Ejecutivo a la hora de rechazar esta operación del contexto electoral en Cataluña, subrayando que las consideraciones de política económica a las que hace referencia tienen que ver con asuntos como la cohesión territorial, "que no solo afecta a la fuerte implantación que Sabadell tiene en Cataluña sino también en otros territorios la Comunidad Valenciana", o el nivel de concentración del sector financiero español.
La opinión del Gobierno primará sobre los supervisores
En este sentido, el ministro ha deslizado que el veto del Gobierno a la operación podría persistir aún si los supervisores que deben evaluar la idoneidad de la operación en diferentes ámbitos, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, en cuanto a la protección de los derechos de los accionistas; la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), en cuanto a las condiciones de competencia del mercado; el BCE y el Banco de España, en cuanto a la estabilidad financiera; y el Sepblac, en lo que se refiere a los riesgos sobre el blanqueo de capitales, no mostraran objeciones decisivas sobre la operación.