Palabras diplomáticas de Emilio como aperitivo a las primeras reflexiones de Arbeloa. Tono pausado, mirada fija, defensa a ultranza del vestuario, cariños hacia Xabi, también a Pintus, y menciones a Mourinho y Zidane. No faltó de nada en la puesta en escena del nuevo entrenador del Madrid: «Ayer por la tarde me llaman minutos antes del comunicado oficial para decirme que Xabi y el Madrid han separado sus caminos y que yo tomase el puesto. Soy consciente de la responsabilidad y de la bonita empresa que tengo por delante», dijo el técnico salmantino.
El ascenso de Arbeloa conlleva el adiós de uno de sus mejores amigos, pero Álvaro niega que eso vaya a influir en su relación: «Hablé con Xabi y todos sabéis la relación que me une con él, lo mucho que le aprecio y le quiero. Lo ha sido y seguirá siendo así. Aquí no se ha puesto nada por delante de nada. Él me ha deseado lo mejor, igual que hubiera hecho yo si hubiera sido al revés. La relación de amistad está por encima del resto».
Arbeloa no aclaró nada sobre su contrato. Preguntado sobre si su cargo es de interino o de algo más, aseguró que lleva veinte años en el Madrid y que estará en el club hasta que así lo decida la entidad. El nuevo entrenador quiso poner el foco en los jugadores y en su valía, justo lo que también piensa Florentino: «Ya vimos cómo se esforzó este equipo en la final de la Supercopa. Tenemos chicos dispuestos a todo, y que no se nos olvide que aquí hay jugadores con seis Copas de Europa, que esto se olvida pronto. Así que no me preocupa la gestión de la plantilla. Tenemos grandes profesionales y buenas personas que quieren hacerlo bien. No hay nadie más interesado en ganar títulos que los jugadores del Madrid».
Uno de ellos, Vinicius, ha sido uno de los motivos del despido de Xabi. Su mala relación, plasmada gráficamente con el lío del clásico de Liga, marcó un antes y un después en la corta era Alonso. Arbeloa lo defendió a ultranza cuando este periódico le preguntó sobre su actitud en aquel Madrid-Barça: «¿Cómo hubiera reaccionado yo? No me pongo en escenarios que no han ocurrido. Tengo la suerte de contar con Vini, que es un jugador querido por toda la afición. Todos vimos la final de la Supercopa y ese es el Vini que queremos ver. El que disfruta, el que ríe, el que baila…».
Disfrutar es lo que hizo Zidane al madridismo en la primera etapa del francés como entrenador blanco. Arbeloa recurrió a él para hablar de la exigencia del club: «El Madrid tiene 123 años de historia y es difícil que alguna vez le reconozcan que ha jugado bien. Hay entrenadores que han ganado tres Champions porque se iban a su casa a regar el jardín», comentó con ironía. Ironía que no utilizó al hablar de cómo quiere jugar: «Tengo claro lo que es jugar bien y lo que quieren ver los aficionados de su equipo. El estilo en el Madrid es ganar, ganar y ganar».
Mourinho fue también protagonista en la sala de prensa de Valdebebas. Dentro de dos semanas se enfrentarán en Champions, en ese Benfica-Real Madrid: «Sabía que no iba a faltar esta pregunta. No he hablado todavía con él. Para mí fue un privilegio y un honor ser entrenado por Mourinho. Fue una persona que influyó mucho en mí, pero yo soy Álvaro Arbeloa. No le tengo miedo al fracaso, pero si quisiera ser Mourinho fracasaría estrepitosamente».
Elogios que también tuvo hacia Pintus, de nuevo jefe de la parcela física como así lo quería Florentino: «Es un privilegio tenerlo en el cuerpo técnico. Tiene cinco Copas de Europa y es de los mejores del mundo. Conoce muy bien a muchos jugadores, los jugadores conocen su método y será un placer trabajar con él y estar a su lado».