A la imagen impresionante del Crucificado muerto, anónimo del XVII, Antonio Gala le dedicó un hermoso soneto que comenzaba así: «En tu cuerpo desnudo, amor del viento, / beben su palidez las alboradas/ y en tus manos divinas enclavadas / la luna siega en flor el sentimiento...«. Antonio Gil, que está predicando el quinario, ha dicho: »El Cristo de Ánimas compendia lo más importante de la piedad popular, la cercanía de Dios al hombre, aunando fe, esperanza y amor, para vivir un cristianismo anclado en la vida y en la historia«. Y cita al poeta José García Nieto: »Vas a pasar, Señor, ya sé quién eres; tócame por si no estoy bien despierto… Mírame Tú, Señor, si no te veo«.
La titular mariana de la hermandad es Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas, manos unidas en súplica, dolor remansado en la serenidad, compostura sin dramatismos. Es también obra anónima, del XVII, y fue adquirida por la hermandad en 1975. El 10 de noviembre de ese año fue bendecida, teniendo su primera salida procesional en la Semana Santa de 1977, siendo la única vez que ha sido llevada por costaleros. Con motivo de los 50 años de su incorporación a la hermandad, la imagen hará un traslado de ida y vuelta a la Catedral el próximo sábado.
El peculiar paso en el que procesiona cada Lunes Santo, un baldaquino a modo de templete, se hizo a partir de los dibujos de Miguel del Moral, miembro de Cántico, como Pablo García Baena, que dedicó a esta Virgen un bello y descriptivo soneto: «Abadesa del llanto, Prelada de los lutos, / ¿qué oficio de difuntos reza vuestra amargura? / Si la cruz, como árbol de sangre en la negrura, / es nido temporal donde rojean los frutos… Hábito de pesares, reales atributos, / esa frente que acepta la doliente tonsura / y esos ojos que saben la mortal desventura / de tantas madres solas en duelos absolutos. No lloráis por Jesús. Lloráis por los humanos / a ciegas en el páramo confuso de la vida. / Afligida del cielo, Varona de pobreza, unge del óleo zarco que mana de tus manos / el corazón, el ascua altanera y herida. / Desolada del mundo, Dama de la tristeza«.