Fue una primera mitad brillante de los de Mourinho y pobrísima del Madrid. La intensidad, las ayudas, el compromiso y el juego colectivo mostrados ante el Villarreal, y en algunos ratos frente al Mónaco, pasaron pronto al olvido. Se fue al descanso el Madrid con un 2-1 que bien pudo ser perfectamente un 5-1. Courtois, cómo no, y la falta de calidad en algunas finalizaciones de los lusos evitaron un resultado más abultado.
Carreras, ovacionado por su antigua afición, sufrió un calvario entre Prestianni y Dedic. Balones al espacio y dos contra uno ante la pereza de Vinicius, que volvió a las andadas. Arbeloa puede hacerse hasta una estatua del brasileño en el porche de su casa, pero si el brasileño va a seguir haciendo un partido decente por cinco malos, no hay cariño ni entrega que sirva para darle la vuelta. Invisible.
- Benfica Trubin; Dedic, Araújo, Otamendi, Dahl; Barreiro, Aursnes; Prestianni (Rego, 87), Sudakov (Barrenechea, 83), Schjelderup(Antonio Silva, 93); y Pavlidis (Ivanovic, 93).
- Real Madrid Courtois; Valverde, Asencio, Huijsen (Alaba, 78), Carreras (Cestero, 78); Tchouaméni (Camavinga, 55), Arda Güler (Brahim, 78), Bellingham; Mastantuono (Rodrygo, 55), Vinicius y Mbappé.
- Goles 0-1, min.30: Mbappé. 1-1, min.36: Schjelderup. 2-1, min.45 (+5): Pavlidis. 3-1, min.53: Schjelderup. 3-2, min.58: Mbappé. 4-2, min.90 (+7): Trubin.
- Árbitro Davide Massa (italiano). Amonestó a Barreiro, Dahl, Tchouaméni, Huijsen y Carreras. Expulsó a Asencio (87) y Rodrygo (96).
Las tuvo de todos los colores el Benfica. En el 7, un barullo en el área, a la salida de un córner, lo acabó rematando Araújo por línea de fondo. En el 13, Pavlidis, solo ante Courtois, también mandó la pelota fuera del palo tras un inoportuno rebote de la bola con su rodilla derecha. Cinco minutos después, Massa, llamado por el VAR, 'despitó' un penalti de Bellingham a Prestianni. Golpea al suelo el argentino, no el inglés a su bota. Mourinho se quería comer al cuarto árbitro. Y en el 21, Courtois le sacó una mano voladora a Prestianni y el larguero remató el trabajo. «Puta que lo parió», se leyó en los labios de Mourinho, que no se creía la parada del belga.
El asedio del Benfica no solo no encontró premio, sino que recibió un castigo cruel. En el 30, centro de Asencio y cabezazo de Mbappé. Primer disparo a puerta y 0-1. Ya saben, si compras una barra, falta pan; y si compras dos, sobra una y media.
El tanto del Madrid dejó cinco minutos de bloqueo y frustración en los locales, pero se repusieron y se tomaron rápidamente una merecida venganza. En el 36, Pavlidis, castigando la banda de Carreras, puso un centro con periscopio a la cabeza de Schjelderup. De primeras, el noruego cabeceó por debajo de las piernas de Courtois. 1-1.
En el 40, Valverde sacó bajo palos un disparo de Schjelderup, con Thibaut ya vencido. Y treinta segundos después, Barreiro echó al lateral de la red, solo en el segundo palo, un remate de cabeza que solo tenía que empujar a la red. Estaba al caer el 2-1, y cayó en la prolongación. Agarrón de Tchouaméni a Otamendi. Innecesario. Penalti, y gracias. Se podía haber llevado perfectamente la segunda amarilla. Anotó Pavlidis. Disparo a media altura y por el centro.
Del vestuario salió el Madrid como quinto, aún en el top 8, pero dos puestos por debajo de la tercera plaza con la que llegó a la última jornada.
El Benfica planteó una segunda mitad con la misma valentía que la primera. La libertad es no tener miedo. En la vida y en el fútbol. Y esta vez sí tuvo una recompensa temprana. En el 53, Pavlidis soltó un latigazo desde el vértice del área que ni siquiera Courtois llegó a ver a tiempo. Disparo seco y duro al palo corto. 3-1.
Cinco minutos después, Mbappé, a asistencia de Arda, fusiló el 3-2. Gol trece del francés en Champions y trigésimo quinto de la temporada. Había vida para el Madrid. Tenía más de media hora para arreglar el desastre, pero no solo no lo hizo, sino que acabó el partido con la cara colorada el que evitó una derrota más holgada. Rojas a Asencio y Rodrygo y heroico gol de Trubin en el 97 para meter al Benfica en la repesca en el puesto 24. Ridículo del Madrid de Arbeloa, gesta del Benfica de Mourinho y posible vuelta a Lisboa en quince días.