Una vez superada la sorpresa inicial por la inesperada noticia, consecuencia de un juego que nunca terminó de despegar y la complicada relación con una plantilla repleta de estrellas, el técnico tolosarra ha querido agradecer su apoyo al madridismo y trasmitir su orgullo por haber ocupado el banquillo blanco.
«Concluye esta etapa profesional, y no ha salido como nos hubiera gustado. Entrenar al Real Madrid ha sido un honor y una responsabilidad», confesó el entrenador vasco.
«Agradezco al club, a los jugadores y sobre todo a la afición y al madridismo su confianza y apoyo. Me voy con respeto, gratitud y el orgullo de haberlo hecho lo mejor posible», concluyó su mensaje.
Su amigo Arbeloa toma el testigo
Concluye así la turbulenta etapa de Alonso en el Santiago Bernabéu, que da paso a un nuevo tiempo en el que será su íntimo amigo Álvaro Arbeloa, hasta ahora técnico del Castilla, quien tome las riendas del primer equipo del Real Madrid.