Sin ir mas lejos, hace una semana Tel Aviv lanzó un ataque aéreo contra un edificio de Beirut para asesinar al líder militar de Hizbolá. Israel invadió el Sur del Líbano en 2024 tras los atentados de Hamas de octubre de 2023. Aunque firmaron un alto el fuego hace un año con el que el Líbano se compromete a desarmar a Hizbolá, Israel ha continuado los ataques y mantiene bases en cinco localidades de la zona pues dice que no está cumpliendo su parte.
Antes de subirse al avión, y en presencia de los tres hombres fuertes que gobiernan el país, (el presidente libanés Joseph Aoun, cristiano; el primer ministro Nawaf Salam, musulmán sunita; y el presidente del parlamento, Nabih Berri, musulmán chiita), León XIV ha recordado las zonas del país que no ha podido visitar, «de modo particular las que atraviesan una situación de conflicto y de incertidumbre». «A todos extiendo mi abrazo y mi deseo de paz y también reitero un llamamiento urgente. Que cesen los ataques y las hostilidades. Que ya nadie crea que la lucha armada conlleva algún beneficio. Las armas matan. La negociación, la mediación y el diálogo edifica. Elijamos la paz como camino, no solo como meta», ha dicho.
Por otro lado, el Papa ha confesado haberse «conmovido» este martes durante «la breve visita al puerto de Beirut donde la explosión ha devastado no sólo un lugar sino tantas vidas». «He rezado por todas las víctimas y llevo conmigo el dolor y la sed de verdad y de justicia de tantas familias, de todo un país». La misma «sed de verdad» que han reclamado los heridos y familiares de víctimas a los que ha abrazado esta mañana. «Hasta pronto», ha dicho en árabe antes de encaminarse a la escalerilla.
Minutos antes, había celebrado una misa a la que habían viajado peregrinos de otros países , incluida Siria, y en la que también se había dirigido a otros países de la zona . “Oriente Medio necesita nuevos enfoques para rechazar la mentalidad de venganza y violencia, superar las divisiones políticas, sociales y religiosas, y abrir nuevos capítulos en nombre de la reconciliación y la paz. El camino de la hostilidad mutua y la destrucción, y el horror con sus deplorables resultados, están ante los ojos de todos. Necesitamos cambiar de rumbo”, ha clamado. También se ha referido “a vosotros, cristianos del Levante, ciudadanos de estas tierras en todos los aspectos, os repito: ¡Ánimo! Toda la Iglesia los mira con afecto y admiración”.
León XIV se ha despedido del país con una misa multitudinaria, a la que han asistido unas 150.000 personas. Allí ha descrito «el sufrimiento» que atraviesan los ciudadanos de este país: «contexto político frágil y a menudo inestable, la dramática crisis económica que les oprime, la violencia y los conflictos que han despertado antiguos temores» y les ha pedido que no cedan «a la lógica de la violencia ni a la idolatría del dinero, al mal que se extiende».
Luego les ha dado el testamento de esta visita: «Poned cada uno de vuestra parte, (…) dejemos caer las armaduras de nuestras cerrazones étnicas y políticas, abramos nuestras confesiones religiosas al encuentro mutuo, despertemos en lo más profundo de nuestro ser el sueño de un Líbano unido, donde triunfen la paz y la justicia».