Abonar ese camino es lo que procurará el Caja 87 este miércoles (20 horas, app LaLiga Plus), cuando recibe en San Pablo, otra vez de vuelta en casa, al Jaén Paraíso Interior en partido de la jornada décima del Grupo Oeste de la Segunda FEB, que se disputa entre semana. Toca poner los cinco sentidos en un partido que el Caja 87 tiene el deber de sacar adelante por dos razones: porque se mide a un rival de la zona baja, que luchará por la permanencia; y sobre todo, por desquitarse de ese agrio sabor de boca que le dejó su última aparición en San Pablo con esa derrota frente a la Cultural y Deportiva Leonesa fuera de guion.
A las dos derrotas seguidas, la segunda en Ponferrada, le puso freno el equipo verdirrojo con ese triunfo en Valladolid facturado con las bajas de Franch, Bertain y Dedovic, con el mérito que ello comporta. Sí jugaron Walter Junior, que se disparó hasta los nueve puntos y ocho rebotes en una actuación de lo más sólida y esperanzadora, y Rakocevic, que llegó a Sevilla con el tiempo justo para ponerse manos a la obra tratando de ayudar al equipo y ganarse su continuidad cuando finalice su contrato temporal: aportó cinco puntos y un triple.
Garvin Clarke le dio carrete a esa versión mejorada de su baloncesto mostrada en la ventana FIBA y el sevillano Sergio Cecilia confirmó, también con 21 puntos, que el suyo es uno de los mejores fichajes del mercado de verano y de la corta historia del club. No es fácil mandar en Pisuerga, hacerlo con el juego interior lleno de faltas desde muy pronto, rendir por momentos a gran nivel en defensa y, a diferencia de los últimos partidos, no venirse abajo en las segundas partes.
Resistió el Caja 87 y ganó. Además, lo hizo en una batalla de muchos puntos (82-91). Adaptándose, en fin, a otro contexto, diferente al acostumbrado, donde se siente más cómodo. Todos esos parabienes merecidos no pueden quedarse en flor de un día y por ello debe exigirse el equipo lo máximo ante este Jaén Paraíso Interior al que ya se midió en la Copa de España (victoria por 92-76) en el último partido de Eloy Ramírez al frente del banquillo. Un triunfo estéril, porque no le sirvió para continuar en el torneo del KO, y que convenció a los dueños del club de darle un giro de timón a la dirección del grupo en una decisión tan inesperada como arriesgada con la destitución del utrerano. Desde entonces, el Caja 87 ha ganado seis partidos, ha perdido tres, ha sufrido las bajas de dos jugadores por lesiones importantes, ha rescindido a Okafor y ha firmado a dos nuevas piezas para el plantel.
En menos de dos meses y medio le han pasado muchas cosas a este Caja 87 que retorna a San Pablo tres semanas después. A Dedovic, con un problema muscular, quizá no convenga forzarlo y Franch se espera que esta semana, ya sea el miércoles o el sábado, entre en alguna rotación. En el Jaén, entrenado por Bernardo Castillo, sobresalen cuatro nombres: el base Godwin Boahen, el escolta Luis Faial el alero Javier Santa Bárbara y el interior Kessly Felizor. Defensivamente es un equipo vulnerable (88 puntos de media) al que, ante la duda, conviene llevar a la línea de personal. Desde esa distancia apenas convierte el 60% de sus tiros. Sólo ha ganado dos partidos, ambos en casa. Dicho esto, huelga advertir que cualquier exceso de confianza por parte del Caja 87 está contraindicado. Como hiciera en Valladolid, modelo que replicar, mente fría, corazón caliente, compromiso defensivo y todos a remar. En defensa y en ataque. Con independencia de quienes puedan jugar. A la lección de Pisuerga hay que darle continuidad.
El Morón recibe al penúltimo
La primera a través de la defensa y la segunda, al intercambio de golpes. De muy diferentes maneras ha facturado el CB Starlabs Morón las dos victorias que suma con Santaella al mando. En Cáceres se impuso por 62-67 y, en casa contra el Toledo, por 93-90 en un partido épico que se definió en la prórroga. De nuevo en el Alameda, el Morón quiere alargar la racha este miércoles (20.30 horas, app LaLiga Plus) ante el Castillo de Gorraiz Valle de Egüés, que acredita dos victorias en nueve partidos tras imponerse en el duelo a domicilio con el Logrobasket el pasado domingo. Alo Marín, José Alberto Jiménez y Sídney Correia atraviesan un gran momento en esta fase de la temporada y se han erigido en los tres pilares de un Morón que suma cinco triunfos en nueve jornadas y quiere seguir mejorando como bloque y ascendiendo puestos en la tabla del Grupo Oeste de la Segunda FEB.