Luciano Moggi : «A Florentino le saqué el doble por Zidane»

-Pese a que usted ya no puede ir a los campos, imagino que verá el partido por televisión. ¿Cómo se presenta?

-El Madrid lógicamente es favorito, aunque seguro que la Juve hará un gran partido. Jugará muy motivada. Estos son los choques donde suele dar lo mejor de sí misma. Sí, me la espero con determinación, capaz de competir, aunque cualitativamente no sé, sinceramente. Ellos son favoritos. Ahí no hay dudas.

-¿Sigue siendo amigo de Florentino Pérez?

-Claro, desde hace muchos años. Además, está Pintus allí. Exjuventino, magnífico preparador físico. Quizás haya perdido peso con Xabi Alonso, pero es un grande. Fue importante en todos los equipos. También en Turín, donde era muy joven. Después acompañó a Conte en el Inter, a Carlo Ancelotti en Madrid… Allí donde está, consigue tener físicamente bien a sus jugadores. Si lleva tanto tiempo a las órdenes de Pérez no es casualidad. Lógicamente ha comprendido bien sus magníficas dotes.

-La amistad comienza con las negociaciones de Zidane.

-Conocí a Florentino cuando se iba a presentar como presidente del Madrid. Vino a verme y me preguntó si podía usar el nombre de Zidane en caso de ganar. Le dije que sí, sin problema. Nosotros teníamos pensado remodelar la escuadra, y aunque era un futbolista formidable… la Fiat no estaba bien y necesitábamos vender para generar plusvalías.

-Hábleme de los entresijos de ese fichaje, el segundo galáctico, justo después de Figo. Florentino hizo varios viajes a Nápoles para comer pescado con usted.

-El precio inicial eran setenta mil millones de liras, pero al final se lo saqué por el doble (casi ochenta millones de euros). Ambas partes salimos contentos. Ellos hicieron una gran inversión, porque además del rendimiento en el campo les fue de maravilla en temas de 'marketing'. Claro, acertaron también.

-Ancelotti en la Juventus no triunfó. Terminó despidiéndole.

-No es que lo hiciera mal, la verdad. Hizo buenos puntos. El problema es de fondo, estructural. Decidimos cambiar. Optamos por el regreso de Marcello Lippi. Además, Carlo no gustaba demasiado a los 'tifosi'.

Moggi, en una foto de 2006 EFE

-¿Lo echó por culpa de la afición?

-Normalmente este tipo de cosas no las tengo en cuenta, pero él… Era aprensivo con esto. Mientras negociábamos con Lippi, a él le prolongamos un año más el contrato para que no se quedara sin equipo y sin sueldo. Fue mi idea, aunque en el fondo sabía que terminaría colocándolo en algún lugar. De hecho, él ya estaba yendo a Parma con el coche para firmar por el Galatasaray. En esas me llama Berlusconi para preguntarme por su situación y consultar mi opinión sobre el técnico. Hablé maravillas de él, y enseguida lo llamé para decir que cambiara el rumbo de su viaje porque Silvio le esperaba en Milán. Lo que vino después ya se sabe.

-Con Laporta también tuvo alguna reunión por el asunto Edgar Davids.

-Hablamos varias veces. Se marchó cedido, porque aquí ya había dado lo que tenía que dar. Tenía una edad. Además, quería jugar de cerebro y le dije que no era posible. Le invité a salir deseándole suerte en el nuevo rol que quería desempeñar. En la Juventus, ahí, no había sitio. Así de sencillo. El debate terminó rápido.

-Sus métodos para fichar no pasaban desapercibidos. Algunas prácticas distaban de la moralidad. ¿A Cannavaro le dijeron que fingiera lesiones en el Inter para agilizar la salida?

-No es verdad. El Inter prefería a Córdoba, punto. Entonces yo me traje a Cannavaro. A Ibrahimovic sí le dije que creara algo de polémica con Van der Vaart para que el Ajax apostara por el segundo cuando se encontró con el ultimátum del crack sueco. Así era más fácil para mí sacarle de allí. Recaló en Italia, y lo hizo soberbio.

-El 'Calciopoli', el caso de amaños arbitrales que sacudió el fútbol italiano y por el que, entre otros, la Juve fue descendida y le quitaron dos ligas, cumple veinte años. Usted, incluso, llegó a pensar en el suicidio.

-El fiscal Giuseppe Narducci prefirió quedarse con el sospechoso en lugar de ir a buscar al verdadero culpable. Lo que hizo fue lo más sencillo. Collina, diariamente, hablaba con directivos del Milan. Esto lo reconoció Carraro, el presidente de la federación italiana, pero el fiscal no lo tuvo en cuenta. ¿Sabes por qué? Porque ya habían elegido el candidato número uno para masacrarlo.

-Usted fue acusado y condenado por lo penal a dos años y cuatro meses. Los delitos eran dos: asociación para delinquir y y fraude deportivo. El Supremo, finalmente, archivó el caso. Eso, sin embargo, no le exime de culpa.

-Carraro operaba para beneficiar al Milan. Tengo ejemplos de partidos en los que le decía el responsable de las designaciones arbitrales: «Deja la Juve. Céntrate en lo que tienes que centrar. Esto queda entre nosotros… De lo contrario, pagarás por ello». Le decía que si los árbitros no hacían caso, que si la situación no cambiaba, se pondría más duro… Quería siempre proteger al Milan.

-¿Usted se considera inocente?

-Yo no. Lo dice la ley. Hubo dos procesos. El deportivo fue sepultado directamente por el abogado defensor de la Juventus. Aceptó la Serie B porque tenía miedo a descender a la C. La sentencia del proceso deportivo decía que el campeonato era regular, sin partidos alterados. Pero el abogado no entendió nada o no quiso entenderlo. Hay 170.000 interceptaciones y no se ha encontrado un delito. ¿Sabes por qué? Porque no se han escuchado todas.

-Y luego está el proceso penal.

-Allí nadie me condenó. Lo mandaron a prescripción, porque la jueza dijo que había que hacer procesos más serios. Ellos decidieron prescribirlo, no yo. Evidentemente vieron que no había nada.

-Usted llegó a encerrar a un árbitro tras perder ante la Reggina, en 2004.

-Mentira. Es falso, nunca sucedió. Una fábula. Sí es cierto que le dije esto: «Te debería encerrar y tirar las llaves». Eso no es un secuestro. La Fiscalía archivó enseguida el caso. ¿Tienes más?

-El árbitro Massimo De Santis fue el único condenado por el Moggigate (la parte del escánadalo relacionada con las escuchas telefónicas a Moggi).

-¿Qué insinúas? Te estás equivocando. A nosotros siempre nos perjudicó. Creo que de cinco partidos perdimos dos y empatamos otros tantos. De Santis es uno que en la previa de un Fiorentina-Milan (2005) recibió una llamada de Meani (Milan) para que no sacara tarjeta a Nesta. Le habría impedido jugar contra nosotros la semana siguiente. «Vendrían a por ti», le dijo. Era el partido que decidía el scudetto.

-¿No lo denunció?

-No. Si fuera tan amigo, como insinúas, lo habría hecho. El Milan no habría jugado. No hubo ninguna amonestación. Recuerdo que mis jugadores querían salir, hablar en los periódicos, pero les dije que no, que no se dialogaba con la prensa. Sería yo quien lo haría. ¿Qué sucedió? El lunes por la mañana, De Santis llamó por teléfono a Meani para decirle esto: «¿Has visto? Conseguí poner la Juve en 'silenzio stampa'». Lo mejor es la respuesta de Meani: «Eres un amigo. Se lo diré al jefe».

-¿Dónde está la tarjeta de memoria con toda la verdad sobre Calciopoli?

-Siempre lo dije. Sí, incluso hoy animo a encontrar una escucha telefónica donde se demuestre que yo haya intentado alterar un partido. No existe. A mí no me han hipotecado ningún delito. Bueno sí, que metí a un árbitro en el vestuario. Creo que nos expulsaron por eso. Lo de asociación para delinquir… Repito que si todo prescribió es por culpa de los jueces. El resto es aburrimiento.

-He leído que los jefes en la designación arbitral usaban tarjetas telefónicas suizas. Usted también. ¿Por qué? ¿Simplemente porque se sentía espiado por el Inter?

-Descubrí por casualidad que el Inter tenía pinchado mi teléfono. Ya tenía apalabrado el fichaje de Stankovic desde febrero. Jugaba en la Lazio. Todo verbal, pero después, en junio, me sorprende verlo con la camiseta del Inter. Lógicamente me espiaban. Decidí cambiar las tarjetas por otras suizas, simplemente para no ser interceptado. Tenía la sensación que torpedeaban el mercado juventino.

Moggi J. O.

-¿Solo por eso?

-Con las tarjetas suizas eran sim protegidas. Canales de comunicación alternativos, encriptados. El jefe de los 'carabinieri' las escuchó bajo juramento. No había tráfico de nada extraño. Luego, lees la sentencia… «conversaciones carismáticas de las sim suizas»... No se verificó nada durante la audiencia, ni siquiera el delito de consumición anticipada.

-¿Qué significa eso?

-Significa que, si yo estoy en un bar solo con una botella de whisky, y no la bebo podría ser un delito de consumición anticipada porque podría haberlo hecho. Todo en condicional.

-Ancelotti, cuando dirigía al Chelsea, testimonió en el proceso. Negó haber dicho a Meani la frase «la tarta ya estaba lista», que aludía a un presunto trato a favor -premeditado- de todos para que la Juve ganara el campeonato 1999-2000. Carletto, entonces, era su entrenador. Luego sucedió algo extrañísimo en Perugia… El campeón fue la Lazio.

-Perugia-Juventus se jugó en el diluvio. No sabíamos qué hacer. Llovía demasiado. El árbitro era Collina, reconocido hincha del Lazio. Estableció el récord de 74 minutos de suspensión momentánea entre el primer y el segundo tiempo. Nos hizo jugar, después. Perdimos 1-0. Todos contentos.

-¿Le siguen llamando técnicos de primer nivel para hablar de fichajes?

-Qué más da. No quiero decir quién me llama. Eso sí, cuando me piden consejos siempre los doy. Saben que domino el argumento. Poco más que decir.

-Uno de los últimos escándalos de la Juventus supuso la salida de la anterior directiva, con Andrea Agnelli al frente. Lo de las plusvalías e irregularidades en fichajes.

-Mira, cuando se habla de este equipo todo es atómico. Se amplifica, se divulga en todos sitios. Yo no estaba ahí, luego no puedo opinar.

-Más acusaciones contra la Juve... Cuando Zeman, en los años noventa, dijo que «el fútbol tiene que salir de las farmacias». Citó los nombres de Vialli y Del Piero. El caso lo llevó Raffaele Guariniello. Acabó en prescripción.

-La Juventus fue absuelta, punto. La sustancia es otra, y tiene que ver con la pregunta anterior. Se dijo que la Juve iba a pactar con el Perugia para ganar ese campeonato. Después, sucedió lo que sucedió. Es decir, se demostró que fuimos nosotros quienes nos negamos al empate que venía bien a ambos. Como ves, la realidad es diferente. Sobre Guariniello, decir que perdió el proceso. Luego, como somos la Juve, dio la vuelta al mundo.

-Lo que sucede en el Madrid también suele dar la vuelta al mundo.

-Sí, pero con una pequeña diferencia. Todas estas calamidades vinieron cuando falleció Gianni Agnelli, en 2003. En el Madrid, con Florentino, que es un maestro en la creación y conducción de escuadras… No sé. Hay envidias. A él nadie le toca. A nosotros sí, pero solo cuando murió el abogado. También el doctor Umbergo Agnelli. Si hubieran estado vivos, creo que 'Calciopoli' no habría existido.

Информация на этой странице взята из источника: https://www.abc.es/deportes/futbol/luciano-moggi-florentino-saque-doble-zidane-20251020211533-nt.html