Según ha adelantado El Economista, el que fuera presidente de Endesa habría perdido el favor de los hijos herederos de Silvio Berlusconi, fallecido el pasado mes de mayo, del que Prado sí era hombre de confianza para sus negocios en España. No en vano, cuando fue elegido como presidente de Mediaset España se le encomendó la ardua y difícil tarea de dar un lavado de cara a la parrilla de Telecinco al tiempo que cambiaba la línea editorial.
La noticia se esperaba prácticamente desde el mismo momento en el que se oficializaba su retirada de la línea editorial de Mediaset entre mayo y junio de este año por esa pérdida de confianza con los herederos y sus constantes criterios opuestos al CEO.