El equipo de investigación de la pieza audiovisual da como verdadera (por descarte) la tesis del arquitecto catalán Francesc Albardaner, quien realiza una serie de afirmaciones basadas en suposiciones y encajes estadísticos y que no están respaldadas por hechos científicos.
También se argumenta sin prueba alguna que Colón no puede ser genovés porque escribía en perfecto castellano en sus cartas y no había atisbo de italiano o siciliano en su textos, cuando Colón podría dominar el castellano, a pesar de ser genovés, como tantos extranjeros. Esa adscripción a Génova está basada en numerosos documentos históricos, por lo que puede calificarse de muy consistente, lo que no se puede decir de la adscripción contraria (y genérica) que hace el documental.
El supuesto estudio científico determina que Colón tiene un «origen judío del arco occidental del Mediterráneo», un territorio muy amplio que la corriente de Albadaner se atreve a acotar con «argumentos cogidos con alfileres», como dice el antropólogo Miguel Botella, para situar Valencia como el probable lugar de la familia del descubridor de América.
Por otra parte, expertos ya han advertido que no existe un cromosoma Y que pueda definirse de manera exclusiva como judío-sefardí y dudan incluso de que se haya conseguido ADN suficiente de los restos de Colón. En cualquier caso, incluso con todo el material genético parece imposible concluir un origen geográfico, como destaca Botella.
El arquitecto catalán señala en el documental que como en el siglo XII fueron expulsados los judíos de la península itálica, Colón no podría ser de allí, cuando resulta como mínimo verosímil que procediera de cualquier parte de Europa y ocultara su identidad -como de hecho hizo él- para evitar la persecución de la Inquisición. Los judíos también fueron expulsados oficialmente de España y muchos lograron quedarse.
Ateniéndose a un puro cálculo estadístico, el documental sugiere también que donde más judíos había era en el arco mediterráneo español, en el levante de la Península Ibérica, pero sólo es eso, una mera especulación sin pruebas que lo avalen, como ha afirmado la investigadora Anunciada Colón de Carvajal, descendiente del almirante.
También es una simple conjetura sin ninguna justificación científica que pudiera ser valenciano atendiendo a que esa zona había una comunidad judía especializada en el sector textil.
¿Dónde nació Colón?
En el documental se afirma también con rotundidad, en base a pruebas comparativas de ADN, que los restos de Colón de la Catedral de Sevilla son auténticos y que su relación con los de Hernando Colón, que yacen en el mismo lugar, es la de padre-hijo. Lo cierto es que no es posible determinar si los restos de la República Dominicana son también de Colón u otra persona, porque el país caribeño no autorizó su análisis. Y en base a eso se afirma que los restos de Diego Colón, hermano del almirante, en realidad se correspondían con los de un pariente más lejano, un primo segundo, por ejemplo.
La pieza audiovisual sostiene también que no existe una relación directa entre los restos de Colón con un grupo de personas italianas que podrían ser sus descendientes o los de las personas de las teorías que defendían que pertenecía a familias castellanas nobles, navarras, gallegas, mallorquinas, o portuguesas. Estas teorías fueron perpetradas a lo largo del tiempo por pseudohistoriadores sin ningún rigor.
En base a las mismas conjeturas lanzadas por el documental, Colón podría tener un origen portugués distinto al de los restos analizados o de otro lugar que no se haya comparado aún. Otros expertos han criticado que en el documental no se muestra el ADN de Colón, la tecnología empleada ni y los análisis que se le han realizado. No se conoce ninguno de esos detalles porque la investigación no se ha publicado en ninguna revista especializada ni se ha contado con el aval de científicos independientes.