A su más puro estilo conciliador y tras una profunda respiración seguida de un «bueno...» antes de adentrarse en la valoración, Carriedo ha abogado por el diálogo, aunque sin levantar el tono también ha deslizado su puyita.
«Siempre que el delegado del Gobierno intente hacer propuestas positivas para nuestra comunidad autónoma, nos tendrá de su lado», ha sostenido. Para, a renglón seguido, añadir: «Si lo que intenta es simplemente hacer oposición al Gobierno de Castilla y León, para eso creo hay algunas personas que también tienen esa aspiración».
La apostilla, diciendo sin decir que los socialistas en la Comunidad siguen sin tocar poder y que al frente del partido sigue Luis Tudanca, con intenciones de repetir como cabeza de cartel en la próxima cita electoral.
Además Carriedo ha aprovechado para defender que «está fuera de toda duda el carácter democrático» de las comunidades, «y más en este momento en el que tenemos un papel esencial en defensa de la igualdad y la libertad».