Aunque el estilo valiente del técnico blanquiverde Iván Ania logró unos registros goleadores muy destacados en su primer año en la categoría de plata del fútbol español, la producción ofensiva se vio muy lastrada por las grandes flaquezas en la retaguardia. Si se miran los primeros diecisiete partidos de la campaña pasada -mismo punto en el que se encuentra actualmente el Córdoba-, los blanquiverdes encajaron veintiocho goles y solo tres porterías a cero.
En el aspecto goleador, los jugadores cordobesistas vieron puerta en dieciocho ocasiones, lo que demuestra una diferencia negativa de diez goles. Además de ser preocupantes, estos números hicieron que el club ribereño fuese el más goleado de la categoría junto al Cartagena.
Mejores números respecto a la campaña pasada
En contraste, la presente temporada muestra un Córdoba mucho más equilibrado. El estilo agresivo de Ania ha encontrado un buen punto de apoyo entre atrevimiento y seguridad. Con veintidós goles encajados, el conjunto ribereño es el décimo que más recibe, empatado con Cultural Leonesa, Málaga, Almería y Granada. A la vez, ya acumula cinco porterías a cero y su producción ofensiva -veintiún goles- permite casi cuadrar la diferencia anotadora, signo de una evolución hacia un equipo más compensado.
Si se compara la situación clasificatoria, la mayor solvencia defensiva también ha tenido reflejo un positivo. El curso pasado, los pupilos de Iván Ania estaban anclados en la decimonovena posición con diecisiete puntos, mientras que ahora se asientan en una cómoda duodécima plaza con veintidós unidades. Además, a pesar de los últimos resultados, el play off - tres puntos- se encuentra más cercano que el descenso -cuatro puntos-.
Estas buenas sensaciones fueron reflejadas en el día de ayer por Rubén Alves cuando precisó que, aunque estaban teniendo problemas para tener gol, la defensa estaba dando un buen papel. «El trabajo defensivo que estamos teniendo en los últimos meses defendiendo nuestra portería es positivo. Fomeyem está haciendo las cosas muy bien dentro del terreno del juego. También se está viendo que el que les está sustituyendo lo está haciendo bastante bien. Cuando yo tampoco estaba, quien salió lo estaba haciendo muy bien e hicieron una pareja de centrales maravillosa y eso es importante», celebró.
Cabe destacar que en los últimos cinco partidos el equipo blanquiverde ha recibido ocho goles, aunque las circunstancias de los encuentros influyeron en este registro. La expulsión de Albarrán ante el Málaga y la de Rubén Alves frente al Deportivo contribuyeron a encajar cuatro de esos tantos. En los tres encuentros restantes, donde el equipo cordobesista jugó con la plantilla completa los noventa minutos, solo se recibieron tres goles.
Mejoría entre los tres palos
Aunque el trabajo de la línea defensiva sea mucho más palpable, los tres palos aguardan un protagonista entre las sombras. Aunque parecía que estaba destinado a ser la segunda opción, Iker Álvarez ha sabido anteponerse ante un gigante como es Carlos Marín, portero que siempre ha salvaguardado la portería del Córdoba en las cinco campañas que lleva como blanquiverde.
Al empezar como titular en la sexta jornada ante el Racing de Santander, el meta andorrano ya ha disputado once partidos. Gracias a sus buenas actuaciones, en todo este periodo de tiempo ha encajado trece goles, unos registros ciertamente positivos al mantenerse casi en la línea de un gol recibido por encuentro. Si se compara con la actuación de Carlos Marín en la campaña pasada, el portero almeriense vio perforada en dieceséis ocasiones en la misma cantidad de duelos.