Pero de todo ello nos acordamos sólo cuando hay un incendio. Cuando las llamas se aproximan a las viviendas, cuando los medios aéreos del Infoca tornan en un ingrato espectáculo, cuando se levantan los puestos de mando y los chalecos fluorescentes fluyen o cuando las sirenas dirigen las miradas de media Córdoba hacia las alturas. Esa amalgama normativa que existe en torno a esta realidad también revelan que cada año se producen de media una decena de incendios y conatos (menos de una hectárea quemada) sobre un telón natural de treinta mil hectáreas. Porque esta ciudad es una de las que más fuegos registra cada año en España, un ítem que no debería caer en el olvido. O directamente no se sabe.
El alcalde Bellido anunció esta semana en el Pleno que van a actualizar el plan local de emergencias tras el grave siniestro de la Albaida. Lo que viene a ser la organización y el procedimiento de actuación de los recursos y servicios municipales para enfrentarse a las emergencias producidas por incendios serranos. Y no está de más si a las buenas palabras por la increíble labor de los que se juegan el pellejo en estos trances le siguen los hechos.
Sin embargo los mismos hechos objetivos no parecen reforzar la tesis de que la Sierra está entre las prioridades políticas en esta ciudad. Y aunque desde la pandemia para acá, cuando a todos nos dio por andar y andar como a Tom Hanks en 'Forrest Gump', se ha apostado por adecentar y crear caminos o senderos para el disfrute de este enclave espectacular que tenemos, la ordenación del mismo -que no deja de ser una manera de valorarlo y afrontar riesgos y prevenir amenazas- sigue durmiendo el Sueño de los Justos. Hace quince años se aprobó inicialmente el Plan Especial de Protección de la Sierra llamado a ese cometido. Tras lustros de promesas de la izquierda y su discurso ecologista que se quedaba en la misma cancela de las parcelaciones ilegales, fuesen a perder algún voto. Pero ni esa izquierda ni la derecha, quince años después, han movido un papel. Y hasta el nuevo planeamiento urbanístico que se explora en los laboratorios de la Gerencia se despacha el entuerto con cuatro párrafos tangenciales por ahora.