Durante la visita, los vecinos han comenzado a arrojar barro y todo lo que encontraban a su alcance mientras gritaban «asesinos, asesinos» y «Sánchez dimisión». El presidente del Gobierno ha sido el primero en desaparecer de la comitiva tras ser golpeado con un palo.
Los Reyes, con lágrimas en los ojos, han continuado avanzando y hablando con los vecinos. En el momento en que a Sánchez le han dado en la cabeza, al Rey le han tirado cubos, pero Don Felipe ha pedido que no le protegieran con un paraguas. «Los Reyes no tienen la culpa de lo que nos ha pasado. La culpa es de Pedro Sánchez», ha clamado un vecino que se ha acercado a hablar con Doña Letizia.
(Noticia en ampliación)