El incremento preocupa a la Policía catalana, especialmente en vísperas de las fiestas de la Mercè o las de Santa Tecla. Por eso, el nuevo plan pivotará sobre tres ejes: prevenir, perseguir y sancionar -en base a la legislación vigente- la tenencia de armas blancas en el espacio público. Primero, incrementando los controles en zonas de especial riesgo, como pueden ser espacios de ocio nocturno o grandes eventos, como conciertos. También realizando controles aleatorios en medios de transporte, como el metro o los autobuses. Finalmente, con las pertinentes sanciones administrativas, cuyo importe mínimo es de 600 euros, según ha detallado este jueves el director de la Policía, Josep Lluís Trapero.
No existe un perfil concreto de aquellos que portan este tipo de armas, según ha precisado el comisario jefe de los Mossos, Miquel Esquius. Sí de quienes han protagonizado altercados con las mismas, básicamente, jóvenes y varones. La intención de este nuevo reto policial es también generar inteligencia -poder recabar información acerca del fenómeno- y contribuir a la concienciación. Es decir, erradicar las navajas de la calle, con el objetivo último de evitar su empleo en robos y agresiones.
¿Cómo se logrará? «Con una planificación los fines de semana con dispositivos específicos», en los que participarán también las policías locales. El segundo ámbito de actuación es el de los expedientes administrativos que tramitan los agentes y que suele acabar en sanción. La intención es aumentar la cuantía de las multas para aquellos que reincidan en su uso -algo que ya prevé la ley-.
Y, una tercera cuestión, que dichos expedientes no caduquen, sino que se traduzcan en la menciona multa. Por el momento, desde el Cuerpo descartan que sea necesaria una reforma del Código Penal, «el existente debe ser suficiente para mitigar esta problemática», ha apuntando Trapero.
«Queremos un espacio público libre de armas», ha apuntado el comisario Esquius, tras reconocer que han aumentado los datos delincuenciales con arma blanca, al igual que, «entre determinados colectivos, se ha normalizado su tenencia, sin ser conscientes de sus consecuencias». A diario, se incautan unas 25 en toda Cataluña. Dónde más, en el área metropolitana. La mayoría de incidentes con armas blancas se producen en la vía pública -más de siete de cada diez-. El 25 por ciento de los mismos son robos con violencia. Y otro 15 por ciento corresponde a amenazas o coacciones.