El informe acredita la «verosimilitud» de las denuncias, pero el PSOE no pondrá los hechos en conocimiento de la Fiscalía. Simplemente, se ofrecen a prestar su «respaldo» a aquellas mujeres denunciantes que quieran emprender acciones legales y también pondrán a disposición de las mismas ayuda psicológica, si así lo requiriesen. Dicho esto, Torró ha puntualizado en dos ocasiones que también respaldarán a quienes decidan no hacerlo, porque ha revelado que hay víctimas que no quieren judicializar el caso.
Resulta contradictorio que el partido no ponga en conocimiento de la Fiscalía los hechos, mientras tipifica estas conductas como una «falta muy grave», en base a su normativa interna -estatutos y código ético y de conducta del PSOE-. Es más, el protocolo contra el acoso del partido también prevé que terminadas las actuaciones, se promueva el «traslado al Ministerio Fiscal (...) para »así dar lugar a las sanciones penales o de otra naturaleza que pudieran corresponder».
En clave interna y, «aún habiéndose dado de baja, en el registro de censo quedará constancia de esta falta muy grave y no podrá darse de alta», ha oficializado Torró. La secretaria de Organización ha defendido no acudir a la Fiscalía argumentando que la calificación de «falta muy grave» es a nivel orgánico y no tiene que ver «con una calificación jurídica».
En cuanto a Antonio Hernández, a quien se cesó de sus atribuciones en Moncloa y en la Ejecutiva del PSOE andaluz, se ha procedido a la apertura de un expediente informativo con el propósito de recabar la información y esclarecer los hechos. Las víctimas le apuntaron como «encubridor» de las actuaciones de Salazar.
No es la único expediente que se ha abierto. También será objeto de investigación interna el que fuera, hasta ayer, secretario de Estudios y Programas de la Ejecutiva Federal, Javier Izquierdo. Él presentó su renuncia, según aseguran en el PSOE, por «motivos personales y profesionales», pero tras este movimiento comenzaron a trascender también comportamientos machistas. «Nos gustaría que hubiera sido más claro», se ha quejado Torró.
La secretaria de Organización del PSOE ha confirmado que no existe ninguna denuncia contra Izquierdo en el canal interno, pero se ha decidido actuar de oficio contra él. «Automáticamente abrimos el expediente para esclarecer los hechos», ha dicho, animando a que «si hay compañeros o compañeros que conocen el caso, que lo denuncien».
Torró ha tratado de defenderse frente a quienes internamente le atribuyen un papel clave para que las investigaciones internas se paralizasen, por su proximidad personal con Salazar. «Ni yo ni nadie ha tratado de encubrir o tapar ningún caso. El PSOE actuó e manera contundente a las horas de salir en un medio de comunicación», ha señalado, para puntualizar que no se ha sentido «cuestionada» internamente.