NOVELA
'Astillas'
- Autora Leslie Jamison
- Editorial Anagrama
- Año 2025
- Páginas 320
- Precio 21,90 euros
Digo esto porque hay quien se empeña en poner a Leslie Jamison (Washington, 1983) a la altura de Didion. Alguien debió de decirlo alguna vez, algún editor avezado lo destacó en las promociones de sus libros y ahí está: la nueva Didion. No lo es. Jamison tiene demasiada conciencia de sí misma, se siente literatura.
En ‘La huella de los días’, que Anagrama publicó en 2020, escribió: «En cuanto intentaba escribir sobre algo que fuera más allá de mí misma, parecía no tener nada que ofrecer». Toda una declaración de intenciones. Cinco años después, sigue anclada en ese modelo, y no parece haberlo mejorado. Todo lo bueno que tenía aquel libro —contaba su alcoholismo y cómo la literatura vincula esta adicción con la genialidad—, se vuelve ensimismamiento en ‘Astillas. Una historia de amor diferente’ (Anagrama), su nueva obra.
Jamison, aquella joven que estudiaba escritura creativa en Iowa y trataba de abrirse paso en los círculos esnobs de la literatura yanqui, se acerca a la cuarentena y ha sido madre. Ya no bebe; se casó con un escritor en Las Vegas y tuvo una niña. Ese hombre encantador —lo llama C., así que no es muy difícil saber que es Charles Bock— pasa a convertirse en un tipo irascible, con ataques incontrolables de ira, y se separa de él. Maternidad y divorcio, ahí está el libro. Las noches de borrachera de ‘La huella de los días’ ahora son madrugadas en vilo preocupada por la lactancia de su niña.
Jamison no es la nueva Didion. Tiene demasiada conciencia de sí misma
El malditismo literario de los veinte se convierte, con un bebé, en ratos robados a la pantalla en blanco. Las presentaciones de libros, antes un acontecimiento, ahora son una gincana. La vida. A Leslie Jamison la vida la arrolla, y nos lo cuenta. «Ser adulto consistía en ver cómo se iban marchitando otras versiones posibles de ti mismo para dar paso a una única versión definitiva», escribe, mientras se agarra a citas de Tinder y trata sus vulnerabilidades con el terapeuta. «Una amiga me dijo que sobrevivir a un divorcio no consiste en conseguir lo que quieres, porque eso no va a pasar, sino en construir la mejor vida posible con lo que tienes».
Jamison se ha propuesto que sus lectores la acompañen en su descubrimiento de la madurez, y bien está que quiera hacerse escuchar. Pero la literatura del yo, esta primerísima persona, también requiere cierto vuelo literario. ‘Astillas’ no lo alcanza. Tal vez lo logre cuando nos cuente su crisis de los cuarenta.