«Es un cambio de paradigma, no es una reforma, es un cambio del modelo. Estamos ante un modelo de singularidad para Cataluña por etapas. De entrada, nos llevamos el 22,3% de los recursos que el Estado pone de más para las CC.AA. y pasaremos a recibir 5.200 euros por habitante, mientras que ahora recibimos 3.408 euros. Por primera vez, se cumplirá la ordinalidad con nosotros. Es imposible que se cumpla con otra comunidad», han apuntado diversas fuentes del Govern y ERC.
Según estas fuentes, que han participado en la negociación del acuerdo, han cumplido los objetivos marcados hace un año y medio. Primero, el PSC y ERC pusieron en común un proyecto de reforma de las regiones del régimen común, pero flexible en beneficio de Cataluña. Luego, se concretó en 'un documento Excel'. Y, finalmente, se desarrolló para encajarlo como propuesta del ministerio. No hubo más fórmulas ni variables que contentar las reivindicaciones del PSC y ERC.
«Se cumplirá el principio de ordinalidad con Cataluña, no había pasado nunca. Pero no se cumplirá con todas las CCAA, sería difícil que esto fuera así», han apuntado desde la Generalitat, reconociendo implícitamente que al aplicar este principio (que solo se cumple en la confederación suiza), es decir, que cada región reciba en función de su capacidad de generar riqueza, se limita la redistribución. Además, la flexibilidad del nuevo proyecto permitirá que Cataluña tenga una posición beneficiosa dentro del régimen común.
Todas las comunidades gestionarán, cuando entre en vigor el modelo, que está previsto sea en 2027, tras su aprobación en el Congreso durante este año, el 55% del IRPF (ahora es el 50%), el 56,5% del IVA (ahora es el 50%) y el 56,5% del IVA de las Pymes, lo que favorece a Cataluña, pues es donde más pequeñas y medianas empresas hay. Al incluir la retención del IVA de Pymes (que será voluntario) ya se crea una singularidad para Cataluña, que se verá ampliamente reflejada cuando se detalle la financiación de las competencias no homogéneas.
Es en este punto donde el PSC y ERC piensan avanzar hacia el concepto de concierto económico, aunque ciertamente el resultante, de momento, quede lejos. «Estamos ante un modelo de singularidad por etapas. El IVA de las Pymes es un reconocimiento a la productividad de Cataluña. La eliminación de los anticipos tiene un valor importantísimo en momentos de caída de ingresos y la financiación de las competencias no homogéneas permitirá aumentar el porcentaje de IVA para Cataluña», han concretado fuentes de ERC.
Así es, aunque todas las comunidades podrán hacerse con el 56,5% del IVA facturado en su región, la compensación económica para sufragar las transferencias específicas (por ejemplo, los Mossos d'Esquadra) se hará mediante el aumento del porcentaje del IVA. «La cesión del IVA será muy alta», se han felicitado desde la Generalitat. Los primeros cálculos apuntan a que será cerca del 80% del IVA que genera Cataluña. «Es un día muy importante para el autogobierno de Cataluña», han añadido desde ERC.
De esta manera, las CC.AA. gestionarán, por primera vez, más porcentaje de IVA e IRPF que la Administración General del Estado. Y el sistema permitirá consolidar una asimetría que en la práctica mantendrá a Cataluña dentro del régimen común pero a medio camino del concierto económico. Sin embargo, ni para el PSC ni para ERC es suficiente, si bien lo han celebrado. El objetivo final es que la comunidad se sitúe al mismo nivel que las comunidades forales: País Vasco y Navarra. El cupo.
De momento, «ahora cabe seguir trabajando en la bilateralidad para aumentar la capacidad normativa de la Generalitat y la gestión tributaria, que es compleja, pero la Agencia Tributaria de Cataluña se está desarrollando para recaudar no solo el IPRF sino todos los impuestos», han advertido desde la Generalitat. Y se han mostrado optimistas, también desde el cuartel general de ERC: «La parte catalana ha trabajado como un reloj, lo que ha facilitado la negociación con el ministerio».
«Queda mucho por hacer», han reiterado estas mismas fuentes. Tras el acuerdo base conocido este viernes se iniciará la segunda fase: la inclusión de las singularidades de Cataluña en la reforma legislativa a su paso por el Congreso (entre otras normas, hay que reformar la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas, Lofca) y la negociación para que la Generalitat recaude el 100% del IRPF, como tercer paso para llegar, finalmente, al concierto económico de facto.
«Ahora gestionamos 5.000 millones de euros en impuestos, no estamos capacitados para gestionar todos los impuestos. Estamos avanzando, pero no estamos preparados», han reconocido desde el Govern, descartando así que la Generalitat pueda hacerse con la gestión de todos los impuestos antes de 2028. Por lo pronto, misión cumplida: «Cataluña pasará a recibir 5.200 euros por habitante, mientras que ahora recibe 3.408 euros. Y se cumplirá la ordinalidad gracias al diseño y la estructura del nuevo modelo de financiación autonómica».