Como representante de Forestalia, «tenía un proyecto de una línea de alta tensión desde Aragón hasta Gatika (Vizcaya) y atravesaba muchos municipios gobernados por EH Bildu, así que tenía interés en reunirse con nosotros», ha afirmado durante una entrevista en Radio Euskadi Otxandiano, que fue candidato a lendakari de EH Bildu en las elecciones autonómicas de 2024. Cuando el nombre de Alonso empezó a salir en los medios, después de conocerse el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que señala a Cerdán como cabecilla de una organización criminal, Otxandiano ha dicho que no recordaba su nombre.
«Ése es el único contacto que he tenido con él. Lo que nosotros le hicimos llegar a Forestalia en aquella reunión es que no estamos de acuerdo con ese proyecto, evidentemente», ha apuntado. Alonso era el propietario de Servinabar 2000, la empresa en el centro del escándalo por haberse beneficiado de contratos públicos en diversos puntos de España, y de la que formaría parte como socio Santos Cerdán, que ya duerme en prisión tras haber prestado declaración ante el Tribunal Supremo.
La declaración de Otxandiano demuestra que los contactos de Antxon Alonso con la izquierda independentista no solo fue de conseguidor de pactos políticos. Una cuestión revelada por Otegi a principios de julio, cuando el secretario general de EH Bildu, reconoció dos reuniones con él tras salir de la cárcel en 2016, haciendo público que Alonso fue la persona encargada de abrir un canal de comunicación «discreto» con los socialistas, presentándole a Santos Cerdán y convirtiéndole en su principal interlocutor con el PSOE para los pactos que estaban por venir.