- Real Madrid: Courtois; Valverde (Carvajal, min.72), Militao, Huijsen, Carreras; Tchouaméni, Güler (Brahim Díaz, min.66), Camavinga, Bellingham (Ceballos, min.90); Mbappé (Gonzalo García, min.90)y Vinícius (Rodrygo, min.72).
- Barcelona: Szczesny; Koundé, Cubarsí (Roony, min.83), Eric García (Araujo, min.75), Balde (Gerar Martín, min.90+7); De Jong, Pedri; Lamine Yamal, Fermín, Rashford; y Ferran Torres (Casadó, min.75).
- Goles: 1-0, min.22: Kylian Mbappé. 1-1, min.38: Fermín López. 2-1, min.43: Jude Bellingham.
- Árbitro: Soto Grado (Colegio Riojano). Amonestó a Valverde (min.23) y a Huijsen (min.57) por parte del Real Madrid. Y a Pedri (min.42) en el FC Barcelona. Expulsó por doble tarjeta amarilla a Pedri (min.90+10) en el Barça.
Cuando Soto Grado, tras nueve minutos de añadido, señaló el final, Courtois y, sobre todo, Carvajal, le recordaron a Lamine que siguiera hablando, como había hecho durante estos últimos días. Vini, que ya las había tenido con Yamal durante el partido, se sumó a la causa, y hasta tuvo que intervenir la policía. Lamine sembró, y acabó recogiendo. Se dejó el miedo en el parque de Mataró hace unos cuantos años, y el fútbol se lo ha dejado esta temporada guardado en un cajón para montar en helicóptero con Nicki Nicole. Paupérrimo partido del catalán.
Cuando Vinicius se chupó el último ataque de la primera mitad, ya en el seis de añadido y tras encargarle un traje a Koundé por enésima vez, su disparó se estrelló en Cubarsí y el silbato de Soto Grado dejó la misma sensación que esa ocasión del brasileño. El Madrid había dejado escapar vivo al Barcelona, en unos 45 minutos primorosos de los blancos, manchados por un error de Guler que propició la única ocasión del Barça, llevada a la red por Fermín.
Pero pasaron muchas cosas más antes de ese 1-1 del Barça en el 38. Un penalti de Lamine a Vinicius a los 61 segundos por el que recogió cable Soto Grado, tras ser llamado por el VAR. De zancadilla de Yamal pasó a patada del brasileño al '10' culé. No había por dónde cogerlo. Diez minutos más tarde, otra vez Soto Grado en el foco. Y el VAR. Un gol anulado a Mbappé, milimétrico, como tantos otros, con la sombra del 'frame' corruptor como sospecha. Que es la misma sombra que la Negreira. Piensa mal y acertarás.
Ese ficticio 2-0 hubiera lastimado al 99% de los equipos, pero el Madrid venía con un tanque cargado de gasolina, convertido en furia y excitación. Quería un partido caótico, y lo encontró hasta en la letra pequeña. Un balonazo de Vinicius a Lamine en balón dividido lo celebraron el brasileño y Xabi Alonso como Lebron y Doncic chocan sus pechos. Motivación NBA que encontró el premio bueno en el 22. Bellingham recibió en tres cuartos, se giró y le puso un caramelo a Mbappé. Pase cinco estrellas para superar dos líneas y dejar solo a Kylian. El francés la clavaba en la esquina, sin opción a 'offside'. Lo rompía Balde.
Primer gol de Kylian en el Bernabéu al Barça, tras tres anulados (dos la pasada temporada). Tres que fueron cuatro justo antes del descanso. Ese sí que fue claro tras aprovecharse de un rechace en el que estaba un metro adelantado.
Con el 1-0, el Madrid perdonó el segundo. Szczesny, vestido de bombona de butano, salvó un remate de Huijsen, otro de Vini y uno más de Bellingham, antes de que Guler la liara en la frontal del área. En el 38, Pedri le robó la pelota al turco, Rashford asistió a Fermín y el andaluz marcó a placer. 1-1.
El silenció del Bernabéu duró poco. El equipo de Xabi se rehízo rápido a otro mazazo mental. Vinicius se inventó una jugada por su banda en la que nadie creyó, ni siquiera su alter ego. Y como guardián de las causas imposibles, acabó poniendo un centro con la izquierda ya con el balón en la raya de fondo, cabeceado por Militao en el segundo palo, más poderoso en el salto que Balde, y rematado por Bellingham en el primero. Se quejó Cubarsí de un supuesto empujón de Huijsen. Agua. 2-1.
El penalti fallado afecta al Madrid
Esa sensación de perdonavidas con la que se fue el Madrid al refrigerio se agigantó en el 50. Penalti de Eric García, por una mano que taponó un disparo de Bellingham. Lo señaló el VAR. Soto Grado ni lo olió. Pero el que si sacó su mejor olfato fue Szczesny, que voló a su derecha para detener el lanzamiento de Mbappé.
Ese 3-1 que no llegó a ser condicionó por completo la segunda mitad. En lo colectivo y en lo individual. Mbappé ya no existió desde entonces, y las pocas veces que apareció ya no tenía ni fuerzas ni puntería, y el Madrid empezó a ser una toma de malas decisiones que mantenía con vida a un Barça con pocas ideas. Y sin colmillo. Perdonó Fermín en el 55 un tres contra dos que le costó la bronca de Ferran.
A Bellingham, en el 70, le anularon un gol por claro fuera de juego de Brahim. Fue justo antes de que Vinicius se acordara del Cristo del Corcovado y le montara un número a Xabi por mandarlo al banquillo para meter a Rodrygo. Brazos en cruz, dedo a sí mismo en modo ofendido, espuma por la boca, sin saludo a Alonso y carrera hacia el vestuario. Gesto feísimo, uno de los que más, y tiene unos cuantos en su hoja de servicios. Ni mi hija firma una rabieta así.
Hasta el 99 señaló Soto Grado. Una buena noticia para el Barça, si hubiera tenido fuerzas. Y fútbol. Y a un Lamine más centrado en su oficio que en la Kings League y en decir chorradas. Agua de nuevo. El Madrid de Mbappé manda callar al de Yamal. +5.