Por la víctima española de la matanza de Hamas
Maya, de 19 años, fue una heroína que resistió y avisó de la llegada de un bulldozer que rompió la valla de su unidad. Su padre la despidió sin verla, abrazando su ataúd. Sus palabras de resiliencia son el mejor homenaje a los 1.180 asesinados y los 251 secuestrados aquel día. Vuelve, en el aniversario de la matanza, a pesar del ataque de Irán, a estar con ella. Sus restos están en Israel.