Peter Stevens, quien diseñó el Impreza WRC original de 1997 y las posteriores ediciones limitadas del Prodrive, fue el encargado de rediseñar varias características del P25. Un trabajo que llevó a cabo en colaboración con el equipo de ingeniería y para el que se inspiró en el WRC97, el World Rally Car original. La idea es que este nuevo modelo fuera más ligero y potente y que tuviera un mejor manejo que su predecesor de competición.
Así pues, dicho y hecho. Estas características hicieron de este automóvil el mejor Subaru de carretera jamás construido hasta la fecha. El Prodrive 25, del que solo se fabricaron 25 unidades, presenta una carrocería ligera gracias al uso de compuestos de carbono en techo, capó, parachoques y en el alerón trasero estilo WRC, entre otros componentes, y una pintura azul metalizada. Además, cuenta con sistema de escape de competición Akrapovic con punta de titanio, turbo de carretera de alto rendimiento Garrett con intercooler y llantas prodrive doradas de 19 pulgadas con neumáticos Bridgestone.
Por su parte, el interior, que presenta una configuración similar a la de un coche de carreras, cuenta con asientos de competición de color negro y azul ligeros con arneses de seguridad, paneles de las puertas de carbono y una batería de iones de litio que contribuyen a mejorar la relación peso-potencia.
Su sistema de propulsión es un motor bóxer de cuatro cilindros turboalimentado de 2.5 litros fabricado por Prodrive que se basa en el EJ25 y que brinda 450 CV de potencia que le permite pasar de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos. Este está asociado a una caja de cambios secuencial de seis velocidades con engranajes de corte helicoidal y cambio semiautomático mediante una sola leva que proporciona cambios de marchas precisos en 80 milisegundos.