Según ha podido saber ABC, las imágenes que ahora han visto la luz forman parte de dos secuencias diferentes que fueron tomadas por un paparazzi que sigue a la Princesa Leonor desde hace tiempo. Se dispararon en la tarde del pasado jueves 6 de marzo, cuando un grupo de 30 guardiamarinas, entre los que se encontraban la Princesa Leonor, se dirigió hasta un hotel en Montevideo que habían reservado previamente para dormir cómodos durante la escala en Uruguay.
Después de hacer el 'check in' y dejar sus pertenencias en sus respectivas habitaciones, los guardiamarinas caminaron hasta una playa cercana al hotel. Mientras algunos disfrutaban de su tiempo libre en el chiringuito, otros optaron por quedarse en la playa. Entre este último grupo se encontraba la Princesa Leonor, quien disfrutó de un baño en el mar en compañía de siete compañeros varones. En las imágenes tomadas por el paparazzi –que por la calidad se intuye que se encontraba lejos de la orilla–, se puede ver a la hija de los Reyes en bikini conversando con uno de sus compañeros.
La siguiente secuencia de fotografías se disparó unas horas después, cuando el grupo de guardiamarinas regresaba al hotel para cambiarse y acudir a una recepción posterior en la embajada de España en Montevideo. En esta nueva serie, se ve a la Princesa caminando junto a un compañero que guarda cierto parecido físico con el de las fotografías tomadas en el mar.
Más chicos que chicas
Se da la circunstancia de que a bordo del Elcano este año hay 76 guardiamarinas. Por una cuestión de porcentaje, al haber solo 9 chicas y 67 chicos, es más probable que la Princesa Leonor esté siempre acompañada por más hombres que por mujeres. El hecho de que los guardiamarinas decidieran alojarse en un hotel en Montevideo guarda relación con los dos últimos días de travesía a bordo de Elcano, que resultaron especialmente pesados para todos: si ya de por sí la experiencia a bordo es dura, hay que sumarle que se estropeó el aire acondicionado del velero, lo que hizo el recorrido todavía más incómodo.
No es la primera vez que los guardiamarinas pernoctan en tierra durante una escala. También lo hicieron en la anterior –en Salvador de Bahía–, cuando alquilaron entre todos varios apartamentos. Y posteriormente en Chile, donde un centro comercial de Punta Arenas filtró de manera ilegal imágenes de la Princesa Leonor y sus compañeros de travesía a un medio de comunicación local, motivo por el que la Casa del Rey dio el paso de presentar una denuncia a través de la Embajada de España en dicho país.
Pernoctaciones en tierra
A lo largo del crucero de instrucción, los guardiamarinas pasan el 75 por ciento del tiempo a bordo de Elcano y el otro 25 en tierra. Los que no están de guardia durante las escalas deben atender actos sociales, culturales y militares en cada ciudad que visitan. La Armada no entra a decidir donde pernoctan, ya que son libres para disponer de su tiempo libre. La Princesa sigue el esquema habitual del resto de promociones que han pasado por Elcano. Va con sus compañeros a todas partes y se aloja con ellos en el sitio que han consensuado entre todos previamente. El coste de cada noche fuera del barco corre a cargo de cada uno de los guardiamarinas.
Si la formación militar de la Princesa y el hecho de que esté inmersa en su instrucción a bordo del Elcano genera expectación, todavía suscita más interés conocer cómo la Heredera disfruta de su tiempo libre durante estos meses. Tanto es así que en la anterior escala del buque, en Salvador de Bahía, ya salieron a la luz unas fotografías en las que se la podía ver disfrutando de un concierto junto a varios compañeros guardiamarinas. Aunque tanto la Princesa como los Reyes entienden el interés que despierta cualquier actividad privada que realizan, este tipo de imágenes de la Heredera podrían generar cierta inquietud en Don Felipe y Doña Letizia. Al hecho de que estas imágenes puedan desdibujar el esfuerzo y trabajo diario de la Princesa para sacar adelante su formación militar, se añade que la Heredera quiere hacer vida normal junto a sus compañeros durante el poco tiempo libre que tiene. Y quiere, además, disfrutar de una experiencia que, tal y como le dijo su padre antes de partir en Elcano, quedará entre sus «mejores recuerdos de formación militar».