Un preso de 18 años de edad ha causado lesiones a cuatro funcionarios en la cárcel de Villena (Alicante) tras intentar inundar su celda abriendo los grifos de forma deliberada, según ha informado el sindicato ACAIP-UGT, que denuncia la inseguridad con tres agresiones en el último mes.
El personal de la penitenciaria había requerido al interno B.A. a que depusiera su actitud, a lo que respondió con insultos y amenazas, y se negó a colaborar. En esta situación, se vieron obligados a intervenir para reducirlo,, momento en el que este reaccionó con violencia extrema, propinando golpes y mordiscos a los trabajadores.
Uno de ellos funcionarios sufrió una mordedura, lo que ha obligado a activar el protocolo de accidente biológico ante el riesgo de infección derivado de este tipo de heridas.
«Este nuevo episodio se suma a una preocupante escalada de conflictividad en el centro», han denunciado las mismas fuentes. Sólo en 2024, se contabilizaron 238 agresiones entre internos y 11 a trabajadores en la prisión de Villena.
«Desde ACAIP-UGT ya advertimos a comienzos de año de la deriva peligrosa que está tomando la situación en este centro, y lamentablemente los hechos no han hecho más que confirmarlo», han lamentado, además de «exigir» a la Dirección General de Ejecución Penal, encabezada por Miguel Ángel Vicente Cuenca, que «adopte medidas urgentes y efectivas para frenar esta situación de violencia».
A su juicio, «no es admisible que, a la vez que los incidentes aumentan, desde algunas direcciones se maquillen las estadísticas para restar importancia a los hechos o presionando a los trabajadores para no activar los protocolos de agresión».
En esta dinámica, el personal de esta prisión está en peligro. «Esta práctica oculta la realidad que se vive en las prisiones y deja a los trabajadores indefensos: la clasificación interior de los internos, basada en criterios de oportunidad y no de capacidad real, está provocando situaciones de sobreocupación que dificultan el trabajo diario y ponen en riesgo tanto la seguridad de los trabajadores como la de los propios reclusos», detallan.
Actualmente, en el centro de Villena hay más de 1.000 presos, cuando la capacidad operativa es de 723 celdas residenciales. Es decir, la prisión se encuentra en al 150% de su capacidad.
«El interno protagonista de esta agresión, de perfil violento y conflictivo, está próximo a recuperar su libertad el próximo 18 de este mes, lo que hace aún más urgente que los hechos sean puestos en conocimiento de la autoridad judicial, para que se adopten las medidas oportunas», han alertado.
Para este sindicato, este nuevo ataque es un ejemplo más de la urgente necesidad de que los funcionarios de prisiones sean reconocidos legalmente como agentes de la autoridad, una reforma que cuenta con amplio consenso político, pero que sigue bloqueada en el Congreso por «intereses partidistas». Por eso, cada día de retraso supone una «preocupante falta de respaldo jurídico».
Desde ACAIP-UGT han reiterado su «solidaridad» con los compañeros agredidos y exigido que se actúe con «firmeza» para evitar que estas situaciones sigan repitiéndose.
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