El negocio de las minas de níquel en Indonesia: contratos millonarios y playas contaminadas
Indonesia es el mayor productor mundial de níquel y posee el 15% de los recursos mundiales de níquel laterítico, cuya demanda es actualmente elevada porque es uno de los componentes que se necesitan para la fabricación de baterías de vehículos eléctricos. En la imagen, excavadoras en una explotación minera de níquel en Morowali (Sulawesi Central, Indonesia), el pasado octubre.Garry LotulungEn los últimos años, Indonesia ha firmado acuerdos por valor de miles de millones de dólares para suministrar níquel que se podrá utilizar para las baterías de vehículos eléctricos en fabricantes mundiales como Hyundai, LG y Foxconn. Imagen aérea de una mina de níquel en Morowali, el pasado octubre.Garry LotulungEl negocio del níquel en Indonesia se concentra en las islas de Sulawesi, en los distritos de North Konawe y Morowali, donde la empresa china Tsingshan dirige el Parque Industrial de Indonesia Morowali (IMIP), y en Morosi, donde hay dos emplazamientos: PT Virtue Dragon Nickel Industry y Obsidian Stainless Steel. Aunque las grandes empresas chinas dominan el procesamiento, se nutren de mineral barato procedente de cientos de minas más pequeñas, en su mayoría de propiedad indonesia, que salpican la selva. En la imagen, chimeneas de Obsidian Stainless Steel, en Konawe Regency, en Sulawesi Central.Garry LotulungEl presidente de Indonesia, Joko Widodo, ha situado el níquel en el centro del desarrollo económico del país. “Indonesia se convertirá en uno de los principales productores de productos a base de níquel, incluidas las baterías para vehículos eléctricos”, dijo Widodo en junio de 2022 en la ceremonia de colocación de la primera piedra de la planta de materiales para baterías de un consorcio liderado por LG en el Parque Industrial Integrado de Batang, en la provincia de Java Central. “Es una oportunidad de oro para desarrollar una economía verde para el futuro”, añadió.Garry LotulungSin embargo, la minería de níquel, según denuncian algunos ecologistas, puede resultar muy contaminante. De acuerdo con un informe del grupo de análisis político alemán Rosa-Luxemburg-Stiftung, las fábricas de procesamiento de níquel de la empresa china IMIP contaminan el aire al arrojar dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno y cenizas de carbón, partículas “más finas que la arena de playa y que pueden ser extremadamente nocivas al ser inhaladas”. En la imagen, un grupo de niños juega cerca de excavadoras en una zona de aldeas pesqueras de Mandiodo, en Sulawesi Sudoriental, el pasado octubre.Garry LotulungEmpleados de IMIP se dirigen hacia la explotación minera durante el cambio de turno de trabajo, el pasado 26 de octubre. La compañía cuenta con unos 66.000 trabajadores locales y otros 6.000 trabajadores chinos.Garry LotulungEn la costa de esta zona de Indonesia, antaño salpicada de pintorescas aldeas de pescadores, hoy las playas arenosas están descoloridas por un caleidoscopio de pigmentos minerales, y salpicadas de embarcaderos donde las barcazas esperan para entregar el mineral de níquel. En la foto, una escuela abandonada en un emplazamiento minero del distrito de Molawe, en Sudawesi Sudoriental, el pasado octubre.Garry LotulungLa costa de Sulawesi, en el sureste del país, se ha llevado la peor parte de la destrucción medioambiental provocada por las minas. En la fotografía, niños juegan cerca del agua en la aldea de Mandiodo, cerca de una explotación minera de níquel, en esta región del país.Garry LotulungEn el norte de Konawe (sureste de Indonesia) hay en total tres aldeas de pescadores alrededor de los emplazamientos mineros. El pequeño pueblo de Tapunggaya es el hogar del pueblo Bajau, un grupo indígena que vive del mar. Los pescadores han sufrido el impacto de la contaminación por níquel, teniendo que viajar cada vez más lejos para encontrar su pesca diaria. Pero los peces son más difíciles de capturar en aguas más profundas y los pescadores tienen que gastar más dinero en gasolina. En la imagen, camiones que circulan por un embarcadero en sureste de Sulawesi descargan minerales en barcazas que serán remolcadas a plantas de refinado situadas más abajo en la costa.Garry Lotulung“Aquí ya no hay peces”, dice Alwi, un pescador de 78 años de Tapunggaya. En este pueblo, al norte de Konawe, hay un yacimiento minero de níquel. El hombre, sentado junto a su cabaña, añade: “Los niños también sufren problemas respiratorios debido a la grave contaminación del aire que hay aquí. Es muy molesto vivir en un lugar cercano a los emplazamientos mineros. Los residuos y la contaminación de la minería nos han ido matando poco a poco”. Garry LotulungUn pescador lleva rayas capturadas en una zona de aguas marinas supuestamente contaminadas por una mina de níquel en el pueblo de Mandiodo, el pasado octubre.Garry Lotulung