Los Reyes han visto cumplido el deseo que Felipe VI confesaba esta mañana ante Abdelfatá al Sisi y su esposa en el Palacio de Al-Ittihadiya: «Ver la luz del atardecer en las pirámides de Guiza». Y es que, a pesar de que Don Juan Carlos y Doña Sofía realizaron tres visitas de Estado a lo largo de su reinado, su hijo todavía no conocía las pirámides. El presidente de Egipto y la Primera Dama les han invitado a cenar en el Mena House, un hotel que ofrece las mejores vistas sobre los tres templos.
Desde la terraza del hotel. Los cuatro han contemplado las pirámides gracias al trabajo de técnicos y arqueólogos españoles, que han sustituido sistemas eléctricos obsoletos y han levantado un dispositivo de seguridad de referencia internacional a lo largo de los 12 kilómetros de perímetro que rodean las pirámides y en el interior de las tumbas de los faraones.
La última fase de este despliegue –que comenzó en 2019, se retomó en 2021 tras la pandemia y terminará en unos meses– ha requerido la coordinación de ministerios egipcios y españoles, de la embajada y de una decena de compañías de ambos países. Por parte de España, han intervenido firmas como Tragsa, Revenga, Brunneis, Varona, Scati, Dorlet, LMC Sistemas, Aralar Servicios, Semantic Systems y Salicru.
Al pie de las pirámides, los Reyes han protagonizado la imagen más icónica de su primer día en El Cairo y que ha reflejado la trascendencia de las relaciones bilaterales entre España y Egipto. Una amistad que se remonta a 1949, pero que está ligada a siglos y siglos de historia y lazos comunes.