La Guardia Civil está investigando como un posible caso de bullying el trágico accidente ocurrido ayer por la mañana en Galapagar (Madrid) en el que un menor de 14 años sufrió heridas muy graves tras electrocutarse en una torre de alta tensión del parque El Toril de la localidad. Sospechan que pudo ser obligado a subir por otros menores que le acosaban. Estos chicos le dejaron solo en el momento de la descarga y huyeron asustados al ver lo que había ocurrido, según apuntó un testigo. Ya han sido localizados estos adolescentes por la Guardia Civil que trata de averiguar si le provocaron como si se tratase de un desafío y que incluso llegaron a grabar la escena con sus teléfonos móviles.
Un hombre que paseaba por la zona pudo ver como escapaban los menores y fue el que avisó a los servicios de urgencia y atendió al chico.
El menor, que padece un trastorno del espectro autista, sufrió una descarga eléctrica que le provocó quemaduras de segundo y tercer grado. Le afectó a toda la parte superior del cuerpo, especialmente a la cara y los brazos.
Los sanitarios del Summa 112 le estabilizaron y trasladaron en el helicóptero sanitario a la unidad de quemados del Hospital de La Paz. Anoche su estado era crítico.
El menor, de nacionalidad española, estudia en el Instituto de Bachillerato Cañada Real de Galapagar y el centro trata de averiguar si se ausentó tras el recreo del centro junto a otros compañeros.
El equipo de Policía Judicial de Collado Villalba se ha hecho cargo de las pesquisas y va a interrogar a los presuntos acosadores y a los posibles testigos de lo sucedido. También podrían solicitar sus teléfonos móviles para volcar su contenido y averiguar animaron al menor a subir a la torre, con el riesgo que eso acarrea.
Los amigos del menor han declarado que sufría acoso y que ayer le pudieron incitar a subirse a la torre eléctrica de alta tensión.