Precisamente, Galí, Woodford y Blanchart han estudiado cómo aplicar políticas públicas que tengan un efecto estabilizador sobre la economía y creen expectativas previsibles, justamente lo que ocurrió en Europa tras la pandemia del Covid-19 y la crisis inflacionaria que siguió a la guerra de Ucrania. «El hecho de que la macroeconomía no esté en el primer plano (de la opinión pública) puede interpretarse como síntoma de que las políticas de estabilización son exitosas», ha explicado Galí para referirse al efecto de las investigaciones del trío del que forma parte. «Algunas de nuestras investigaciones pueden haber contribuido para crear un marco conceptual que ayude a desarrollar políticas que tiendan a estabilizar la economía», ha añadido. Para Blanchart, por su parte, «el gran éxito de la credibilidad de los bancos centrales ha sido que la inflación no durara».
Como ya se ha avanzado, Blanchard, Galí y Woodford han tenido una profunda influencia en el análisis macroeconómico moderno al establecer las bases para el estudio de las fluctuaciones económicas. Concretamente, «pusieron las bases para un nuevo modelo que trata de evitar las fluctuaciones en los ciclos económicos y mantener el desempleo y la inflación en niveles relativamente estables», ha explicado Fabrizio Zilibotti, catedrático de la Universidad de Yale. «La nueva teoría keynesiana», ha detallado, «tiene en cuenta el papel de las expectativas, mientras que los modelos tradicionales prácticamente lo ignoraban. En este modelo la demanda depende de las expectativas y de cómo será la economía del futuro. Es decir, se mira al futuro para tomar decisiones en el presente. Esto supone invertir los modelos clásicos, que adoptaban medidas en el presente mirando lo que ocurrió en el pasado«.
Refiriéndose a la crisis inflacionaria de los años setenta, que ha servido de comparación, los tres economistas han puesto el foco en la inflación, que es quizá el indicador más importante en el que se centran los bancos centrales. Esto no significa, y así lo ha puntualizado Galí, que los supervisores no se deban preocupar por otros indicadores. Para el economista español, testimonio de esto ha sido la propia actuación del BCE durante la crisis inflacionaria post-guerra de Ucrania. «Un BCE que se hubiera fijado solo en la inflación hubiera subido los tipos de interés mucho más», ha enfatizado Galí, destacando que la «flexibilidad» del supervisor europeo para con ese objetivo del 2% ha resultado beneficiosa.
Lo que de verdad preocupa a los ciudadanos actualmente son los desafíos económicos estructurales: productividad, crecimiento a largo plazo, salarios... Pasado lo peor de la crisis inflacionaria, las fluctuaciones económicas han pasado a tener un papel secundario en el debate público, y para los premiados eso es testimonio de que las políticas estabilizadoras han sido exitosas y mejores respecto a las del pasado (crisis de los años setenta).
En referencia a la situación económica actual, dominada por la inestabilidad desde que Trump iniciara su segunda guerra arancelaria, Blanchart ha insistido en reivindicar las bondades de un entorno político previsible. «Nos hemos pasado los últimos 80 años construyendo una serie de reglas de comportamiento internacional, unas que tienen un muy buen motivo para estar ahí», ha opinado, antes de añadir que «Europa puede jugar un rol en diseñar espacios seguros con países que quieren jugar según unas reglas y comportarse».
Un premio Nobel en el jurado
El acto ha contado con la participación de Eric S. Maskin -en calidad de presidente del tribunal- profesor en el Departamento de Economía de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) y Premio Nobel de Economía 2007. El secretario del jurado, a su vez, ha sido el profesor Manuel Arellano, catedrático de Economía en el Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI) del Banco de España, como secretario.
Los vocales han sido Sir Richard Blundell, titular de la Cátedra David Ricardo de Economía Política en el University College London (Reino Unido) y Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento 2014 en la categoría de Economía, Finanzas y Gestión de Empresas; el profesor Antonio Ciccone, catedrático de Economía en la Universidad de Mannheim (Alemania); la profesora Pinelopi Koujianou Goldberg, titular de la cátedra Elihu de Economía y Asuntos Globales en la Universidad de Yale (Estados Unidos); el profesor Andreu Mas-Colell, catedrático emérito de Economía en la Universitat Pompeu Fabra y la Barcelona School of Economics y premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento 2009 en Economía, Finanzas y Gestión de Empresas; la profesora Lucrezia Reichlin, catedrática de Economía en la London Business School (Reino Unido); y el profesor Fabrizio Zilibotti, titular de la cátedra Tuntex de Economía Internacional y del Desarrollo en la Universidad de Yale (Estados Unidos).