En este sentido, según ha podido saber ABC, PP y Vox empezarán a negociar las condiciones de esa investidura la próxima semana. Tras producirse un segundo contacto entre la propia Guardiola y el candidato de Vox, Óscar Fernández Calle, ambas formaciones abordarán las conversaciones pertinentes en los próximos días.
De cara a esas negociaciones, el Partido Popular se plantea dar un golpe de efecto siendo ellos los que propongan a Vox la entrada en el gobierno de la Junta de Extremadura. Así se lo ofrecerán a Fernández Calle, escuchando los resultados del pasado 21 de diciembre que dieron un vuelco sociológico a Extremadura, que votó, en un 60%, a las derechas.
Los de Abascal siguen manteniendo que no moverán sus exigencias, que son las mismas con las que abordaron la negociación de presupuestos y que giran en torno a cuatro claves: menos impuestos, pacto verde europeo, cuestión migratoria e igualdad. Fernández Calle, en campaña y tras las elecciones, nunca llegó a descartar la posibilidad de entrar en el Gobierno, aunque parece que la estrategia de Vox no pasa, esta vez, por exigir consejerías.