«El órgano para pactar la financiación es el Consejo de Política Fiscal y Financiera, no una reunión de dos que forman parte de otros veinte que forman el Consejo de Política Fiscal y Financiera», ha dicho, en respuesta a los periodistas desde Barcelona, tras reunirse con varias entidades de la capital catalana para hablar de seguridad. «Lo que se hable [en la reunión del lunes] se queda en una conversación», ha concretado, para añadir que ni la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ni el presidente de la Generalitat tienen «capacidad» para transferir, una, y recibir, el otro, el cien por cien de cualquier tributo.
Feijóo ha recordado que el trámite para la reforma del sistema de financiación de las autonomías es, primero, acordarlo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera y, luego, aprobarlo en el Congreso. «Lo hacemos así siempre», ha insistido. Y ha cargado contra Sánchez, al que ha acusado de «vivir de rodillas» ante los grupos independentistas. Además, el presidente popular ha lanzado una reflexión que afecta a los barones socialistas: «Quiero saber qué opinan [sobre la iniciativa pactada por el PSOE y ERC] el presidente de Castilla-La Mancha [Emiliano García-Page] y el de Asturias [Adrián Barbón]».
Sobre este asunto, finalmente, Feijóo ha defendido que, en su opinión, «el pueblo catalán es mucho más solidario que muchos de sus políticos», que están apostando por un modelo de financiación que, de confirmarse, reportaría más recursos para la Generalitat, en tanto que Cataluña es una región que aporta a la caja común de la financiación, y menos para repartir entre el resto de autonomías. «Me encuentro a políticos catalanes que viven de hacerle ver a Cataluña que está en un situación distinta al resto de CCAA», ha insistido, para recordar, acto seguido, que el actual modelo de financiación lo pactaron José Luis Rodriguez Zapatero y José Montilla.
«Cataluña necesita más financiación y la tendrá, la tendrá en una mesa en la que nos pondremos de acuerdo», ha asegurado, abriendo así su compromiso a respaldar un futuro acuerdo con todas las regiones, pero no mediante un «parche», que es lo que están acordado, desde su punto de vista, el Gobierno y la Generalitat. «No se puede vivir en los atajos. [Lo que han pactado] es un atajo y una imposición. Es un error para Cataluña, que no le va a llevar a ninguna parte» y es consecuencia de «la necesidad de un gobierno que no tiene mayoría para gobernar el país», ha zanjado.
«Participó del abominable negocio de la prostitución»
Por otro lado, preguntado por la relación que tuvo la familia de la esposa del presidente del Gobierno con los prostíbulos y que este asunto formara parte del debate en el Congreso de hace unos días, Feijóo ha dicho que él no hizo ninguna crítica, solo describió la situación. «No he hecho crítica sobre los negocios de la familia del presidente del Gobierno, he hecho una crónica de los negocios que ustedes han publicado», ha respondido a la prensa y ha dicho que no acepta «bajo ningún concepto» que desde el Ejecutivo le den «lecciones de moralidad desde la inmoralidad».
Sobre este tema, el líder del PP sí ha criticado a Sánchez, por querer ser el «adalid en contra de la prostitución» y esconder su biografía. «Lo mínimo es tener la humildad para reconocer que durante una época de su vida la prostitución le vino bien a su ámbito personal y patrimonial. Usted participó del abominable negocio de la prostitución, no es una crítica es una crónica a los hechos públicos hace una década», ha reiterado. Feijóo ha defendido que «la regeneración consiste en que los políticos cuenten las cosas como son».
El máximo responsable de los populares se ha reunido este viernes en Barcelona con varias asociaciones de vecinos y sectoriales preocupadas por los problemas de inseguridad de la ciudad. Feijóo, acompañado de Daniel Sirera, líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, ha defendido que «no hay libertad sin seguridad»; se ha comprometido a que «la seguridad formará parte de la prioridad del gobierno», en caso de que llegue a La Moncloa, así como la aprobación de una ley contra la reincidencia; y ha criticado que el Congreso retenga la tramitación de una ley aprobada en el Senado contra las okupaciones.
Finalmente, vinculando la inseguridad con la posible corrupción que asola al PSOE, ha indicado que «cuando un gobierno nace, vive y morirá de la corrupción esto tiene un efecto contagio en la sociedad», ha defendido que «la corrupción y el gobierno deben ser cosas incompatibles», se ha mostrado en contra de un Código Penal a medida de los delincuentes y ha dicho que «los gobernantes tienen que poder pasear por las calles, si un dirigente no puede pasear por la calle tiene que entender el mensaje que le está enviando la calle».