Sin embargo, la gente de la mar no es muy dada a las casualidades, sino a las causalidades. Es por ello que detrás del refrán hay una causa, una explicación, una razón para afirmarlo. Sigue leyendo para saber por qué es mejor comer sardina los meses sin erre.
¿Cuál es la mejor época del año para comer sardinas?
A pesar del dicho, la sardina se puede –y se debe– comer durante todo el año. Se trata de un pescado azul muy rico en nutrientes y posee múltiples beneficios. En este sentido, la sardina, que es el producto estrella de la costa de Málaga, es una fuente de proteínas, fósforo, hierro, ácidos grasos omega-3 y vitaminas B, B12, B6, E y D, fundamental para la absorción del calcio por los huesos.
Dicho lo cual, cabría preguntarse lo siguiente: ¿de dónde viene el dicho popular de que la sardina se come en los meses sin erre?
¿Qué le ocurre a la sardina los meses sin erre?
Una de las características de la sardina es que su carne es rica en grasa, lo que le aporta el sabor. La sardina genera la grasa gracias a su alimentación, basada en plancton. Y es aquí donde se halla la razón de por qué es mejor comer la sardina en los meses sin erre.
Como se mencionó anteriormente, estos meses coinciden con el verano, fecha en la que aumenta la temperatura del mar. Esto produce que el plancton multiplique su reproducción, por lo que las sardinas incrementan su consumo y engordan por la acumulación de grasa en su piel.
Finalmente, al asarla en los espetos al calor de las brasas, esta grasa se licua y traslada todo su sabor a la carne. Esta es la razón que explica que la sardina sea un delicioso manjar en estas fechas veraniegas de meses sin erre.