Desde Vitoria, en un foro organizado por Prensa Ibérica, en el marco de un viaje del presidente autonómico que incluye también una reunión con su homólogo del País Vasco, Imanol Pradales (PNV), Illa ha desvelado que, tras conocer la iniciativa del consistorio de Badalona, llamó a Albiol para felicitarle. «[El alcalde de Badalona] dijo que el pacto por la lengua que hemos firmado en Cataluña no lo suscribe, pero que hay cosas [de ese pacto] que le parecen bien. Le llamé y le felicité por el coraje que tiene», ha señalado, acusando también al PP, Vox y las organizaciones a favor del bilingüismo, sin citarlos, de mantener «discursos muy excluyentes» y de «instrumentalizar políticamente» el tema de las lenguas.
De esta manera, el líder del PSC ha olido sangre política del rival y trata de mantener viva una crisis interna en el seno del PP, cuyo eco llegó a la sede nacional en Madrid, que, junto con la dirección del PP catalán, que lidera Alejandro Fernández, desde el cuartel general de la calle Urgel de Barcelona, trataron de lidiar este jueves con un comunicado desaprobando la iniciativa de Albiol, quien trató de matizar la moción municipal, posteriormente, en un vídeo. Illa también ha hecho mención a esta rectificación del alcalde de Badalona, en un claro ejercicio de aposiopesis: «Luego, pues el hombre tuvo...».
Durante su intervención en la capital vasca, Illa ha defendido las políticas lingüísticas que su gobierno lleva a cabo, que son las mismas que las de sus predecesores en el cargo, y las ha definido como «políticas activas de protección» del catalán porque, desde su punto de vista, en caso contrario, tanto el catalán, el vasco y el gallego «corren el riesgo de verse disminuidas en su uso». Y ha añadido que «por eso hacemos lo que hacemos», dando por buenas las medidas para que, tanto en el ámbito público como en el privado, se deje de hablar español y se utilice el catalán, lengua que está en máximos históricos en cuanto a su conocimiento.
La independencia, no la defiende pero «ya veremos»
En relación a la ley de Amnistía, Illa ha reiterado su deseo de que el Tribunal Supremo aplique la norma de manera que los líderes de Junts y ERC, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, respectivamente, protagonistas del 'procés' ilegal de independencia de 2017 y socios del PSOE, en Madrid, y el PSC, en Barcelona, respectivamente, queden limpios judicialmente y el primero venga a España sin una orden de detención y el segundo pueda presentarse a unas elecciones. «Queda pendiente la aplicación plena de la ley de Amnistía, que reclamo desde el primer día como presidente de Cataluña. Es un ejercicio de generosidad y de inteligencia política con pocos precedentes en España, quizá algunos referidos al País Vasco», ha dicho.
Además, tras acusar a los magistrados del Alto Tribunal de invadir competencias del Poder Legislativo, Illa ha abierto la puerta, sin mayor concreción y dejando claro que su posición no es la de la secesión de Cataluña, a que si los independentistas ganan en las urnas se tenga que implementar su decisión. Así lo ha señalado: «Nuestro sistema de convivencia, afortunadamente, permite que si uno piensa que lo mejor para Cataluña, Euskadi, Galicia o para Castilla-La Mancha, yo que sé, es la independencia, lo pueda defender y pueda argumentarlo. Y si tiene apoyo ciudadano, pues ya veremos. Pero siempre que se haga en los límites y en los cauces de nuestro sistema, de nuestro marco de convivencia».
Pero ha añadido, en paralelo a la defensa de la reunión que mantuvo con Puigdemont recientemente en Bélgica, a pesar de que el expresidente de la Generalitat sigue fugado de la Justicia: «Pienso que este no es el camino. El camino es reforzar el autogobierno y apostar por una España de horizonte federal, en una Europa de horizonte federal. El espacio público compartido europeo es el marco de referencia en este mundo tan cambiante. Defendemos nuestro proyecto y los ciudadanos, pues como siempre, tendrán la última palabra».