Los firmantes de la nota controlan cerca del 90% de las redes de distribución de nuestro país, de lo que se deduce que el sistema está en una situación de colapso. Según la patronal, la situación no mejorará a no ser que se mejore la retribución que reciben las empresas, algo que es responsabilidad de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) -Red Eléctrica se encarga de la operación del sistema y la red de transporte-, dado que es un mercado regulado.
El comunicado de esta mañana acompaña a la publicación, por parte de cada una de las empresas y por petición expresa de la CNMC, de los mapas de capacidad de sus nudos de red. Básicamente, un nudo es una subestación en la que se transforma la electricidad para que llegue a los clientes, y lo que pedía el organismo que preside Cani Fernández eran detalles técnicos como su capacidad disponible, ocupada o en trámite, así como información sobre los nudos sin capacidad actual pero con posibilidad de refuerzo.
El resultado es poco esperanzador, como ya se ha avanzado, y también paradójico a varios niveles. En primer lugar, porque choca con la agenda verde de un Gobierno que se ha propuesto -en línea con las demandas de Bruselas- impulsar la electrificación de la economía. Y en segundo lugar, porque revela hasta qué punto las inversiones en renovables no han venido acompañadas de una adaptación de los puntos para conectar la creciente demanda que quiere energía a buen precio. Precisamente, a inicios de este año Aelec aseguró que el volumen de solicitudes se ha casi doblado con respecto a la potencia contratada actualmente y que, debido a la insuficiente capacidad, la tasa de rechazo ha aumentado al mismo ritmo hasta alcanzar el 49% de todas las peticiones que se recibieron en 2024.
En el comunicado, las empresas del sector cargan contra la «regulación de la red de distribución», que según estas, en los últimos años ha seguido «un ritmo inversor y unos criterios distintos a los que exigía al crecimiento de la demanda». Esto supone otro 'recado' de las empresas a CNMC, el último capítulo en la liza que mantienen ambas partes cuenta de las retribuciones.
Choque con la CNMC
Este verano el organismo que preside Cani Fernández dio a conocer su propuesta para actualizar tanto la Tasa de Retribución Financiera (TRF) como el modelo de retribución de la distribución eléctrica, dos variables de las que depende la capacidad de las eléctricas para adaptar sus inversiones a la creciente demanda, en un entorno regulado.
En lo que refiere a la TRF -el indicador que fija el rendimiento financiero permitido a las empresas que operan las infraestructuras eléctricas-, la CNMC propuso una tasa del 6,46% para la distribución, un porcentaje que está lejos del que pedían las empresas (7,5%) y del que se aplica en otros países o en otros mercados regulados, como las telecomunicaciones (6,9%) o los aeropuertos (8%). Según Aelec, esto sitúa a la distribución eléctrica española «en el vagón de cola del atractivo para las inversiones».
En segundo lugar está la propuesta de modelo de retribución de la CNMC, que Aelec consideró insuficiente porque se basa en las «necesidades del pasado» y no tiene en cuenta las exigencias actuales ni futuras de un sistema que cada vez sufre mayor presión al calor de una economía que se electrifica cada vez más. Además, según las empresas el esquema propuesto incentiva a minimizar las inversiones, pues las ajusta al nivel necesario para renovar los activos obsoletos sin tener en cuenta que la capacidad está casi agotada.
Un freno a la electrificación
Como ya se ha avanzado, el resultado de la batida que han llevado a cabo las compañías indica que se está desaprovechando el potencial de las energías renovables y «limitando el crecimiento económico y la competitividad que la electrificación puede aportar a España», se lee en el comunicado de Aelec y Naturgy. Precisamente, la abundancia de capacidad renovable y de suelo disponible en España han allanado el terreno, por ejemplo, para el desarrollo de los centros de datos, una industria pujante en nuestro país y que podría atraer 21.800 millones de euros en inversión directa en los próximos cinco años, según un reciente informe publicado por la patronal Spain DC. Una de las cosas que faltan, claro está, es que los nudos de distribución acompañen a la demanda.
En cualquier caso, Aelec ha celebrado la publicación de estos mapas porque supone «un hito en transparencia y eficiencia, ya que permite a consumidores, promotores e industria conocer de forma anticipada dónde existe capacidad real para conectarse«. Esto, según el sector, »contribuirá a agilizar el proceso de identificación de capacidad disponible por los solicitantes evitar solicitudes duplicadas, agilizar la tramitación y, en definitiva, facilitar la planificación de las inversiones, clave para avanzar en la transición energética«.