Las propuestas de los acuerdos las firmó María Jesús Montero como consejera de Salud, tal y como figura en los registros contables del citado departamento dela Administración autonómica.
Estas cifras contrastan con la postura actual de la secretaria general del PSOE-A y candidata a la Presidencia del Ejecutivo regional, que ha llegado a proponer la limitación de las derivaciones a las clínicas privadas.
Montero no escondía en su etapa como consejera la utilidad y la legalidad de las externalizaciones. Una de sus intervenciones públicas más claras en este sentido aconteció en la primavera de 2010, y en el curso de una comparecencia en la comisión de Salud del Parlamento de Andalucía.
«Un papel complementario»
En ella, la entonces consejera resaltó el «papel complementario» de cara a «mejorar la eficiencia y la respuesta de la salud de los andaluces».
La actual vicepresidenta del Ejecutivo apostilló que «en ningún caso la colaboración o complementariedad en Andalucía con las empresas privadas pone en peligro el carácter público de la sanidad: quien vea en ello un peligro para la sanidad pública hace juicios de valor interesados, porque se trata de servicios complementarios».