El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha admitido este viernes desde Rabat que se está produciendo situaciones de una utilización “fraudulentas” de la documentación de los vuelos que parten desde Casablanca para hacer escala en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y que estudia la posibilidad de pedir visados de tránsito para sus pasajeros y, de esta forma, evitar la saturación de peticionarios de asilo.
En declaraciones a los medios desde Rabat tras reunirse con su homólogo marroquí, Abdelouafi Laftit, en el primer viaje al exterior que realiza tras su confirmación como ministro del Interior, Marlaska ha hablado de unas “utilizaciones fraudulentas” en las escalas de los vuelos que parten desde Casablanca con destino a países de Latinoamérica en los que no se exigen visados, ya que cuando hacen escala en Madrid, muchos de los pasajeros aprovechan para pedir protección internacional.
“Si hay que introducir visados de tránsito, se introducirán de su forma debida para evitar estas utilizaciones”, ha apuntado Grande-Marlaska, que ha subrayado que esto “no va en contradicción” con las garantías legales para peticionarios de asilo y ha asegurado que está trabajando ya con Marruecos para atajar el problema.
En este punto, ha dicho que la solución también pasa por “tomar medidas” en el aeropuerto de Barajas para garantizar los derechos de estas personas. Grande-Marlaska ha señalado que el Gobierno trabaja de forma “intensa” para solucionar este problema, al ser preguntado por la denuncia de los sindicatos de la Policía, que piden desde diciembre soluciones debido al “hacinamiento” en las salas de asilo e inadmitidos de Barajas.
El titular del Interior ha hecho extensivo este trabajo al Ministerio del Interior marroquí, elogiando el la “extraordinaria” labor que se lleva a cabo desde el aeropuerto de Casablanca, que cuenta con un oficial español al tanto de esta problemática. Además, ha dicho que existe ya un “alto grado de eficacia” de ambos países contra la inmigración irregular y que lo que quieren ambos es “mejorar” en este terreno. Parte de su encuentro, según ha detallado el ministro, se ha centrado en las redes de migración irregular. “Al final, hacer frente a la migración irregular es salvar vidas”, ha recalcado Marlaska, que también ha hablado de la lucha contra el terrorismo y la cooperación hispanomarroquí, que permitió el año pasado 14 operaciones policiales con 80 detenidos.
La Oficina de Asilo y Refugio (OAR) recibió durante 2023 un total de 118.842 solicitudes de protección internacional en 2022, pero solo concedió 35.159, la inmensa mayoría de ellas a personas procedentes de Venezuela, país seguido a larga distancia por Malí. Se trata de la mayor cifra de solicitudes desde que hay registros, y es un 81,5% superior a las reclamaciones del año anterior. Venezuela está a la cabeza en todas las magnitudes: 45.748 peticiones y 20.580 resueltas favorablemente por razones humanitarias, dada la situación económica, política y social en el país que preside Nicolás Maduro. El segundo país con más protecciones concedidas es Malí, donde las amenazas del ISIS y otros grupos terroristas expulsan población. La cifra no incluye a las 161.037 personas que pidieron amparo por la invasión de Ucrania por Rusia.