Sin embargo, el peligro persiste, no ha terminado pasar. El consejero de Emergencias, Antonio Sanz, reclama prudencia, que la sociedad no se confíe. «Que deje de llover no significa que desaparezca el peligro. Al contrario, los momentos de mayor riesgo suelen llegar después, por las escorrentías y la crecida de cauces y arroyos», apuntó Sanz durante el balance de incidencias y medidas que hizo tras el Consejo de Gobierno.
Ahora, la borrasca se traslada a la zona oriental, y por ello se suspende la actividad lectiva presencial sólo en Almería. También se para en las comarcas de Cazorla y Segura en Jaén, además de la capital; la sierra de Grazalema y el Campo de Gibraltar (Cádiz), la Costa del Sol, Ronda y Guadalhorce (Málaga), la campiña y la Subbética cordobesa, la campiña sevillana y la Sierra Sur, y la Cuenca del Genil además de Guadix-Baza (Granada). En el resto de municipios se intentará recuperar la normalidad y por ello volverá la actividad a los colegios salvo en aquellos puntos donde resulte imposible por las incidencias por desalojo, carreteras cortadas o en colegios concretos. En Huelva ha de ser un día como cualquier otro, aunque en Andalucía puede haber lluvias, de menor intensidad, hasta el lunes.
Ríos y embalses en alerta
Ha sido un miércoles tenso. Hubo imprudentes que se salvaron, como los tres rescatados en un río de Marbella, que intentaron cruzar el cauce saltándose el vallado de prohibido el paso, pero el Plan de Emergencias funcionó. Las terribles consecuencias de la Dana de Valencia y las tormentas de estos últimos meses han servido para activar y aumentar todas las medidas preventivas, que cumplieron su cometido en estas primeras 24 horas.
La mayor preocupación se centraba en los cauces de los ríos, así como en los embalses. Hasta un total de 50 pantanos están desembalsando agua desde el pasado martes. Los que más peligro presentan son Guadarranque en San Roque, el río Guadiaro y también el embalse de El Charco Redondo que llega a Los Barrios y parte de Algeciras. Diez de estos pantanos estaban en aviso rojo. Por otro lado, un total de catorce ríos se situaban en el nivel máximo de alerta.
Ante esas crecidas, lo primero era proteger a la población. Por este motivo, desde el mismo martes por la tarde se comenzaron a desalojar varias zonas, hasta llegar a los 3.500 desplazados de sus hogares. Durante este miércoles, 400 en Punta Umbría pudieron regresar a sus casas, quedando más de 3.000 personas realojadas, la mayor parte en la provincia de Cádiz.
Grazalema, el municipio donde más llueve de toda España, ha sido el epicentro de la tormenta y los vecinos no recuerdan nada similar pese a estar acostumbrados a estas borrascas. Se han superado los 500 litros. Allí, la Consejería de Emergencias desplegó la tarde de este miércoles un Puesto de Mando Avanzando para coordinar los desalojos. Se ha acumulado tal cantidad de agua que el subsuelo «ha colapsado» como reconocía su alcalde, Carlos García, y empezaba a brotar tanto en las calles como en las viviendas. Los operarios tenían que picar las paredes para desaguar y aliviar la estructura.
No muy lejos de allí, un gran socavón partía la carretera entre Setenil y Alcalá y bloqueaba el acceso natural desde la Serranía de Ronda, quedando Jimena incomunicada al igual que Benamahoma.
Ríos y embalses en alerta roja
Antes de eso, en la mañana de este miércoles se desalojó en Gibraleón y Peguerillas en Huelva capital por la superación del umbral de los tres metros del río Odiel en Calañas. Además, se ordenaba la evacuación de 140 personas en Cortes de la Frontera, Ronda, Estación de Jimera de Líbar, Cañete La Real y Bobadilla. Todos han sido trasladados a casa de familiares y hoteles. Además, se ha habilitado un albergue provisional en El Fuerte de Ronda. Ciudad en la que unas 300 personas se quedaron aisladas en zonas rurales por culpa de la crecida de los arroyos.
Muy cerca de Ronda, en Gaucín, se registraron tres terremotos consecutivos cuya causa apunta directamente a la borrasca Leonardo: movimientos sísmicos generados por la presión y el movimiento de las aguas subterráneas tras las intensas precipitaciones.
En Jerez de la Frontera se evacuaron 900 personas que se encontraban en los núcleos rurales de La Greduela, Los Cejos del Inglés y la zona baja de Las Pachecas, así como en las zonas de Portal y Portalillo, La Corta, Lomopardo, La Ina, San Isidro del Guadalete, Mesas del Corral (en La Barca) y de la barriada El Rabanito, en Guadalcacín; además de en las zonas de Zarandilla Baja y en Los Lagos, también en Las Pachecas. La crecida del Guadalete con los caudales recibidos desde la Sierra de Grazalema hicieron muy compleja la situación en este municipio.
En San Roque permanecían fuera de sus viviendas un total de 541 personas y en Los Barrios otras 350 personas de 72 viviendas. En Jimena de la Frontera fueron evacuadas 47 personas, de Setenil de las Bodegas (Cádiz) nueve vecinos, 25 en Alcalá del Valle, 30 personas de Torre Alháquime, seis en Ubrique y otras 21 en Tavizna, barriada de Benaocaz. En la localidad ubriqueña, la tormenta provocó el derrumbamiento de una roca de gran volumen que derribó una vivienda y alcanzó a una persona, evacuada en ambulancia a Villamartín herida pero no de gravedad. La piedra aplastó un turismo y dejó daños materiales en otros dos. A última hora de la tarde, se desbordaba el río.
Por su parte, unas 212 personas resultados evacuadas de la zona de Las Herrizas en Algeciras, que fueron primero confinadas por el Ayuntamiento. En Barbate también se desarrolló un desalojo preventivo.
Por otro lado, en Los Puentes (Jaén) se evacuaron 600 vecinos de 200 viviendas. Ningún vecino hizo uso del albergue habilitado. En Granada, por contra, se realizaron desalojos preventivos en el núcleo de Santa Bárbara en Loja (40 personas), otras seis en Riofrío y una decena en Ventas de Santa Bárbara, Pinos Puente (15), Cogollos Vega (6), Huétor-Santillán (6), Salar (1), más 12 vecinos desalojados por la crecida del río Aguas Blancas. Una patrulla del Seprona de Sierra Nevada auxiliaba a una enfermera cuando regresaba de su lugar de trabajo y quedó atrapada al intentar cruzar una zona de vadeo del río Cubillas. El vehículo quedó encajado en el barro, a escasos centímetros de caer al lecho del río, y tuvieron que proceder a la extracción con la colaboración de un tractor.
Durante las horas más crudas de borrasca EMA 112 atendió 651 incidencias, la mayoría en Cádiz (189), seguida de Granada (119), Málaga (94), Sevilla (74) y Jaén (73). Córdoba (56), Huelva (35) y Almería (once) fueron las que mejor sortearon el temporal. El total de incidencias desde que comenzó esta última borrasca asciende a 1.813 y a 6.212 desde que empezó el tren de borrascas en enero.
Los desprendimiento de laderas, tierra y barro obligaban al cierre en carreteras secundarias de las provincias de Cádiz, Málaga y Granada, especialmente. En la autopista AP-46 a su paso por Antequera y Almogía (Málaga) también se producían desprendimientos. Las precipitaciones han ocasionado anegaciones de viviendas las provincias de Cádiz y Granada.
La dirección del Plan de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones encargó a la Unidad Militar de Emergencias un análisis y peritaje de la situación de las balsas de contención de residuos mineros. El Ministerio de Defensa aseguró que había 300 efectivos desplegados con más 200 vehículos. Del mismo modo, la ministra Robles añadió que tenía preparado al Ejército de Tierra por si se necesitaba ampliar el destacamento.
Coordinación
La coordinación entre administraciones se dio desde el primer minuto, añadiendo los efectivos militares a los más de 1.200 del Infoca activados para su despliegue si fuera necesarios, además que la Guardia Civil y la Policía Nacional con las policías locales de los municipios golpeados por Leonardo.
La red de Alta Velocidad también se vio afectada en Antequera, como línea convencional Sevilla-Málaga, junto con la suspensión de todas las líneas convencionales de media distancia por anegaciones en las líneas Sevilla-Málaga, Sevilla-Cádiz, Sevilla-Huelva y Sevilla-Córdoba. Los servicios de emergencia trabajaron en la retirada de desprendimientos parciales y balsas de agua entre varios municipios.
La Dirección General de Tráfico confirmó que 52 carreteras permanecieron cortadas en Andalucía, 48 por inundaciones y otras dos por acumulación de hielo y nieve. La mayoría de los cortes se ha producido en vías de la provincia de Cádiz (21), Sevilla (10), Córdoba (7) y Málaga (6).
El consejero de Emergencias señalaba a última hora del día que para este jueves se prevé una mejora de la situación en la zona de Andalucía occidental y, en cambio, un empeoramiento en la zona oriental, especialmente en la provincia de Almería, donde se esperan rachas de viento superiores a los 90 kilómetros por hora. El resto de provincias irán recuperando paulatinamente la normalidad aunque se aconseja aún que no se recuperen las actividades al aire libre. Andalucía respira, pero no se confía.