«Va a durar», dijo ayer el consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, en relación al traslado de los vecinos, unos mil quinientos. La razón esgrimida por Sanz es que los técnicos siguen haciendo pruebas sobre el terreno para determinar la causa de los movimientos sísmicos en las calles de la población, que apuntan a que se deben a la saturación de agua de los acuíferos que se encuentran bajo el entramado urbano.
El consejero dejó claro que la Administración autonómica no autorizará el regreso de las familias hasta que las garantías de seguridad no sean plenas.
¿Y qué pasa con la actividad académica mientras tanto? La Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional está trabajando en todos los escenarios posibles, tal y como aseguran a este periódico fuentes oficiales, si bien parece claro que se aleja la posibilidad de que los niños y los estudiantes puedan retomar las clases de un modo inmediato en Grazalema.
«Se están tomando decisiones a expensa de los informes técnicos que tenemos pendientes de recibir sobre la estabilización o la situación del suelo»
Antonio Sanz
Consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias
Así, la opción que gana más peso es reubicarlos en centros educativos de las localidades en las que están residiendo de forma provisional. Y, mientras tanto, que vayan tirando con clases telemáticas. Las direcciones del Colegio Público Antonio Machado y del Instituto de Educación Secundaria (IES) Sierra de Grazalema -también hay una escuela de Infantil- han ensayado sin éxito esta modalidad desde que la tormenta quebró la normalidad, ya que muchos de los alumnos no cuentan en su lugar de destino con el material informático necesario para ponerla en práctica.
El propio Antonio Sanz explicó ayer en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que Desarrollo Educativo está elaborando un plan de acción para los alumnados desplazados de Grazalema, que contempla en un plazo «inmediato» el desarrollo de la actividad lectiva no presencial, es decir, a través de asistencia telemática similar a la que ya se puso en marcha durante la pandemia de la Covid-19 en 2020.
Dispersión
Y que a medio y largo plazo se contemplan otras medidas como el que estos estudiantes, que se encuentran «totalmente dispersos» entre pueblos como Ronda, Zahara, El Gastor, Benahavís o Estepona, se integren en aulas del mismo curso que imparten en aquellos lugares en los que estén reubicados, o en otros próximos, como Ubrique u Olvera.
«Se están tomando decisiones a expensa de los informes técnicos que tenemos pendientes de recibir sobre la estabilización o la situación del suelo y la situación de las viviendas de Grazalema, y lo que tenemos es previsto diferentes tipos de actuaciones, porque el alumnado está absolutamente disperso», ha señaló al respecto el consejero.
Así, se han establecido estos tres posibles escenarios, uno «inmediato» y otros dos en caso de que vuelvan «a medio y largo plazo». Sobre el más inminente, ha dicho que se haría a través de asistencia telemática, recordando que «siempre les decimos que se suspenden las clases, se suspende la actividad lectiva presencial, porque cuando dura varios días, y lo que se activa es el seguimiento de los alumnos a través de asistencia telemática», por tanto, ha rematado, «se celebra actividad docente».
Lo inmediato y lo posible
En ese sentido, ha detallado que lo que se está «pendiente» de esos nuevos informes técnicos, reconociendo que la toma de decisiones respecto a la situación de estabilidad de Grazalema es «muy compleja». «No es una decisión política, es una decisión exclusivamente técnica», ha aclarado, a la par que ha apuntado a los expertos profesionales derivados del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en emergencias hidrológicas y movimientos de tierra. «En base a eso, tomaremos la decisión», aseveró.
Antonio Sanz ha recapitulado sobre la situación de los menores en edad escolar desplazados por la borrasca, apuntando que «hay una inmediatez» con la actividad lectiva no presencial «pero sí a través de los recursos telemáticos que están activados».
El segundo nivel sería a medio plazo, llegando a un tercero donde «si las personas tienen ese nivel de desplazamiento entre tantas poblaciones, puede que en Ronda se derive hacia una situación de buscar un espacio donde desarrollar la actividad lectiva», en lo que «ya se ha trabajado», y el resto de casos «integrarlos en las aulas del mismo curso donde están ubicados para intentar facilitar a las familias que no tengan que desplazarse», de tal manera que si el menor está en Zahara de la Sierra, se integre en aulas de esta localidad.
Los primeros contactos de la Junta con los padres de los estudiantes desplazados no han sido muy productivos, porque a la mayoría de ellos no les convence que sus hijos den clase en un centro diferente a los suyos de origen. Los que están impracticables por el riesgo climatológico.