Andalucía empieza a recuperarse de la borrasca con los ojos puestos en el acuífero de Grazalema

La Consejería de Emergencias de la Junta de Andalucía autorizó este martes el regreso a sus casas de 66 personas en Barbate y de 1.244 en Jerez de la Frontera, éste último municipio es uno de los puntos de mayor tensión estos días, debido a la bajada del Guadalete en nivel rojo por los caudales recogido procedentes de la Sierra de Grazalema. Allí quedan desalojados 600 vecinos. Durante la jornada hubo realojos en Sevilla y se desalojó a 22 vecinos de Jimena de Líbar en Málaga por riesgo de inundación del río Guadiaro. El miércoles arrancó ya solo con 23 colegios cerrados con unos 200 alumnos.

El Comité de Operaciones del Plan de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones en Andalucía (PERI) tuvo despliegues este martes en hasta en 30 municipios de Cádiz, Málaga, Granada, Jaén, Córdoba y Sevilla a fin de garantizar la seguridad en los puntos afectados por la borrasca. Entre ellos está Grazalema, cuyos 1.600 vecinos esperan la orden de regreso, que no llega. La provincia de Cádiz concentra 2.754 desalojados.

Los científicos del CSIC sigue trabajando este municipio, dónde en solo diez días se han registrado más de 1.300 litros por metro cuadrado. Al final del ciclo de borrascas las pluviometrías superaban los 2.000 litros por metro cuadrado. Una cantidad de lluvia que la tierra no puedo absorber y generó problemas que llevaron al desalojo del municipio.

Los investigadores del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) seguían este martes con los estudios. Tienen que tener la total certeza de que no hay riesgos de derrumbe por colapso de los acuíferos subterráneos para dar el visto bueno al regreso de los vecinos. Por este motivo, el Ayuntamiento aseguró que los técnicos adscritos a Centro Superior de Investigaciones Científicas siguen trabajando en el pueblo para «garantizar una vuelta segura». Regreso que al cierre de esta edición no tenía una fecha.

El fin de semana, algunos vecinos, esperaban poder volver esta semana. Algunos de los desalojados en el polideportivo El Fuerte decían que para el miércoles podría ser seguro, pero conforme avanza la semana las autoridades se resisten a dar una fecha concretar. «El regreso será cuando sea segura», es la respuesta oficial.

«Debe seguir el ánimo», alentaron desde el Consistorio, sabedores que los días pesan fuera del hogar y que las horas de incertidumbre caen como una losa, pese a la cálida acogida que están teniendo en Ronda. Este lunes Pepe Ramírez recibió una tarta por su 94 cumpleaños. Un gesto de cercanía, que no mitiga la zozobra de estar fuera de casas y sin saber en las condiciones en las que se puede encontrar.

El pasado jueves fueron desalojados como medida «preventiva» ante la posibilidad de que hubiera algunos deslizamientos de tierra por la gran cantidad de agua acumulada y un acuífero «absolutamente colmado». «Hubo un choque entre las aguas interiores y las aguas superficiales. Eso provocó comportamientos que, evidentemente, generaron riesgo y, por tanto, hasta que no esté garantizada plenamente la seguridad de los vecinos no está previsto decretar la vuelta», apuntó Antonio Sanz, consejero de Emergencias.

El desalojo «va a durar», según Antonio Sanz, que dijo que decretar la vuelta corresponde decirlo al CSIC, en base a los informes que está elaborando. «En base a esos estudios se tomarán decisiones, pero desde luego hasta que no se vea el comportamiento tras la lluvia no se van a tener nuevos informes técnicos que avalen la vuelta de los vecinos», añadió el consejero.

La localidad de Grazalema está asentada sobre un acuífero de 18 kilómetros cuadrados «absolutamente colmado»

En un principio, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, dijo el pasado jueves tras la evacuación completa que iba a ser «muy difícil» que los vecinos de Grazalema pudieran volver a sus casas antes de «seis o siete días». De ahí que los desplazados manejen este miércoles o el jueves como fecha de regreso. Sin embargo, para que esa vuelta se pueda producir tiene que haber seguridad de que no ocurrirá otra catástrofe.

Los especialistas y geólogos siguen haciendo pruebas a la situación del terreno donde se asienta Grazalema, ya que debajo de ella hay un acuífero de 18 kilómetros cuadrados, que es donde se produjeron los problemas. El trabajo que se está realizando es para saber las condiciones en las que está ese acuífero y descartar los riesgos de colapso.

Solo 191 vecinos han podido volver a pisar Grazalema desde el desalojo. Fue el grupo que pudo entrar rescatar a sus mascotas, que se quedaron en el municipio durante el desalojo. El pasado domingo, la Guardia Civil los acompañó para poder sacar a sus animales domésticos, además de recoger a aquellos que les hicieran falta medicamentos o enseres vitales.

Este martes otros grupo de vecinos, escoltados por la Guardia Civil volvieron a entrar para recoger enseres enseres, medicinas u otros elementos que faciliten su estancia fuera del municipio. Aprovechando este acceso, varios propietarios de establecimientos de hostelería y supermercados de Grazalema fueron para recoger alimentos perecederos, que serán donados en Ronda, como colaboración al mantenimiento de los vecinos.

Информация на этой странице взята из источника: https://www.abc.es/espana/andalucia/andalucia-empieza-recuperarse-borrasca-ojos-puestos-acuifero-20260211212846-nts.html