La digitalización de La Numancia ha coincidido, además, con la representación de la tragedia en los Teatros del Canal, hasta este 1 de febrero, antes de llevarse a Buenos Aires. Según anunció la Comunidad de Madrid, dos de las grandes producciones escénicas de estos Teatros se llevarán a la capital argentina en 2026: Viaje al Amor Brujo, el nuevo espectáculo de su Ballet Español, y Numancia, de Miguel de Cervantes, con dirección y dramaturgia de José Luis Alonso de Santos. Ambas funciones se representarán en abril en el Teatro San Martín, uno de los espacios escénicos más emblemáticos de Argentina.
En la Biblioteca Digital pueden encontrarse digitalizados manuscritos, impresos, publicaciones periódicas, mapas, carteles, dibujos y los más diversos fondos bibliográficos. La mayoría son obras libres de derechos con una cronología amplia, desde el siglo XV hasta el siglo XX , de temas muy diversos, desde literatura clásica hasta libros científicos, de viaje o música y con una especial atención a los temas madrileños.
Para adentrarse en La Numancia es bueno conocer antes toda su historia. Entre 1581 y 1585, Miguel de Cervantes escribió esta tragedia (también conocida como La destrucción de Numancia, o El cerco de Numancia), que recrea el asedio de Numancia por las legiones de Escipión Emiliano en el año 133 a. C. La historia termina con el suicidio colectivo de los numantinos y la destrucción de la ciudad.
Según comentan desde la Consejería de Cultura, no existe constancia de que Cervantes se inspirase en ningún texto histórico. Parece, según explican, que lo hizo a partir de romances tradicionales como el Romance de Cómo Cipión destruyó a Numancia publicado en 1573 por Juan de Timoneda.
La obra, una tragedia renacentista en verso, escrita en cuatro jornadas se estrenó en el Corral del Príncipe con extraordinario éxito, tal y como el propio Cervantes recoge en el prólogo de Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados que se editaron en 1615.
A pesar de su buena acogida, la obra no fue impresa hasta casi dos siglos después por Antonio Sancha, uno de los más destacados impresores españoles del siglo XVIII, que la dio a la luz en 1784, con el título Viage al Parnaso, volumen que recogía tanto La Numancia como El trato de Argel, ambas inéditas hasta la fecha. Y esta es la edición que se ha recogido recientemente en la Biblioteca Digital de Madrid.
De la tragedia no se conserva ninguna copia manuscrita autógrafa de Cervantes. Existen dos copias de otras manos: El cerco de Numancia tragedia, fechado a finales del siglo XVI y conservado en la Biblioteca Nacional de España, copia destinada a la lectura privada, y otro ejemplar similar custodiado en la Hispanic Society of America de Nueva York que se usó para representaciones teatrales. Este último fue el utilizado por Sancha para su edición de 1784 y es, posiblemente, la versión más cercana al original de Cervantes, según subrayan en la Comunidad de Madrid.
De la tragedia no se conserva ninguna copia manuscrita autógrafa de Cervantes, pero hay dos copias de otras manos
Otro dato interesante: durante el siglo XIX el Romanticismo, en su respuesta a los abundantes conflictos bélicos de la época, revalorizó la obra por su defensa de la libertad y del patriotismo frente al invasor, loando el sacrificio de los numantinos.
En España, La Numancia se ha reeditado en numerosas ocasiones formando parte de recopilaciones de las obras de Cervantes. En nuestros días destacan las versiones que llevaron a escena Rafael Alberti en 1937, Alfonso Sastre, en 1968, Florián Recio en 2015 o La ciudad sitiada de Laia Ripoll en 1999.
La biblioteca proporciona, sin restricción alguna, piezas curiosas, raras, valiosas o delicadas, con especial atención a lo madrileño
La Biblioteca Digital de Madrid ofrece una colección variada de obras singulares, que integran el patrimonio bibliográfico de la Comunidad de Madrid, para el conocimiento y disfrute de los ciudadanos. Reúne fondos bibliográficos custodiados en bibliotecas de carácter patrimonial como la Biblioteca Regional de Madrid, y de instituciones históricas de la Comunidad de Madrid como la Real Academia Española, la Fundación Lázaro Galdiano, la Real Academia de la Historia, la Fundación Universitaria Española o el Instituto Cardenal Cisneros. También ofrece acceso a la consulta del Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Madrileño, en el que integran sus fondos patrimoniales más de 70 bibliotecas de instituciones madrileñas.
Esta biblioteca digital proporciona, sin restricción alguna, piezas curiosas, raras, valiosas o delicadas por su estado de conservación. Se facilita así el acceso mediante la consulta en línea o la descarga de estas, según se destaca en la web.