- Atlético Oblak; Llorente, Pubill, Hancko, Ruggeri (Molina, 80); Koke (Cardoso, 60), Gallagher (Le Normand, 46), Giuliano, Baena (Griezmann, 60); Julián y Sorloth (Almada, 74).
- Real Madrid Courtois; Valverde, Asencio (Fran García, 69), Rüdiger (Mendy, 69), Carreras; Tchouaméni, Camavinga (Ceballos, 87), Bellingham; Rodrygo (Mastantuono, 87), Vinicius (Güler, 81) y Gonzalo.
- Goles 0-1, min.2: Valverde;
0-2, min.55: Rodrygo; 1-2, min. 58: Sorloth.
- Árbitro Busquets Ferrer (comité balear). Amonestó a Vinicius y Simeone.
La apuesta le salió cara pronto. A los 83 segundos, Valverde soltó toda la bronca que lleva acumulada en esta temporada con un misil desde 35 metros que rompió la red de Oblak. Se hizo de rogar, pero su primer gol de la temporada mereció la pena la espera. Un golpeo desde 35 metros con el empeine exterior, de tres dedos, imparable para Oblak. O quizás sí. El esloveno solo colocó a tres jugadores en la barrera y dejó descubierto su lado derecho, pensando que Valverde jamás se atrevería con un lanzamiento tan complicado de ejecutar. Doble error castigado con el 1-0.
Celebró Valverde dándose puñetazos contra la cabeza y se fue al córner, perseguido por todos sus compañeros, mientras Xabi se abrazaba con Llopis y Simeone pedía explicaciones. Sin respuesta, claro. El error estaba más que detectado.
«Así, así, así gana el Madrid» cantaba el Alinma Stadium, un mini Bernabéu en Yeda, feliz de ver a su equipo ponerse por delante. Un gol que, seguramente, cambió los planes de ambos equipos, pero como eso es fútbol ficción, habrá que explicar lo que pasó.
Y lo que pasó es que el partido fue un bocata de hummus desde el gol de Valverde hasta el minuto 28, cuando Rodrygo desperdició un mano a mano ante Oblak, tras sentar a Hancko, con un disparo que hubiera firmado un niño de siete años. Dos minutos antes, Vinicius se había llevado una bronquita de Xabi por no ayudar a Carreras cuando Llorente y Giuliano le hacían un dos contra uno. Y también antes de esa ocasión de Goes tirada a la basura, Simeone quiso picar a Vinicius: «Te va a echar Florentino, 'acordate' de lo que te digo», le susurró el argentino al brasileño.
Sí hubo un pique, pequeñito, entre Valverde y Baena, viejos conocidos. El colchonero le agarró de la camiseta y luego le dejó un 'hombrazo' en el pecho. Fede se revolvió y le empujó. Un corto apto para todos los públicos, no como aquel puñetazo en el parking del Bernabéu.
Los últimos quince minutos fueron los mejores del Atlético y de Courtois. Paradón del belga a un cabezazo de Sorloth y otras dos buenas manos a lanzamientos lejanos de Baena. El noruego tuvo otro remate de gol, pero no tuvo el colmillo para esperar el fallo de Asencio y, cuando quiso cabecear a puerta vacía, se encontró el balón en lugar de atacarlo. La echó fuera.
Tras el descanso, Rodrygo volvió a ver portería. Tercer gol en los últimos seis partidos. En el 55, recibió un pase de Valverde, le ganó la carrera a Le Normand, que le defendió con plastilina, y esta vez, en el mano a mano, levantó la cabeza, pensó dos segundos dónde la quería lanzar y, con el interior, la puso en la oreja de la red. 2-0.
Se ponía cuesta abajo el partido para el Madrid, con más acierto que juego, pero tres minutos después Sorloth encontró el gol que ya se había merecido bastante antes. Centro de Giuliano y el noruego, que se quitó de en medio a Asencio con un baby empujoncito, remató solo en el segundo palo. 2-1.
Había semifinal por delante y Sorloth estaba agitando el área del Madrid, con un Asencio perdido en la marca y tocado en la parte posterior de su pierna izquierda. Así que Xabi no corrió riesgos y lo mandó al banquillo. Como a Vini, momento que aprovechó Simeone para volver a la carga. La grada pitaba el cambio y el Cholo aprovechó para retorcer el sentido de la protesta y decirle a Vini que le pitaban a él. Amarilla para los dos. Y 2-1 final, con un Madrid embotellado en su área y un Atlético sin remate. Ganó el menos malo. O ni eso.