Moncloa oculta la ordinalidad y garantiza «más recursos» a todas las CC.AA. para presionar al PP

Aquí se encuadra la reunión que se produjo este jueves en el Palacio de La Moncloa. El encuentro, de poco más de una hora, se desarrolló en un clima «cordial», «donde han abordado el contexto internacional, el seguimiento del acuerdo con ERC y la agenda del Gobierno progresista hasta 2027», según las fuentes consultadas. Supone, además, la primera cita entre el presidente del Gobierno y el líder de ERC desde que este abandonara las instituciones, tras la declaración unilateral de independencia.

El acuerdo que, a la espera de la letra pequeña que este viernes se encargará de detallar la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no superará el umbral parlamentario si se aprecia un trato preferente para Cataluña. Ni siquiera contaría con el favor de los socios de la mayoría de la investidura entre los que se encuentran los valencianos Compromís, el diputado gallego del BNG o el aragonés de Chunta. Por no hablar de los siete diputados de Junts, que no van a permitir que ERC rentabilice su posición, en plena pugna por la hegemonía independentista.

De ahí, que desde el Gobierno se enfoquen ya en señalar que el nuevo sistema va a «mejorar el modelo de financiación autonómica». Tras el anuncio de Oriol Junqueras del acuerdo con el Gobierno sobre financiación autonómica, Moncloa ha trasladado los pormenores de la propuesta sin hacer referencia ni a Cataluña ni a la ordinalidad, asegurando que «la propuesta cumple con el compromiso que adquirió el presidente del Gobierno en la Conferencia de Presidentes Autonómicos» y avanzando que afectará a todas las autonomías.

Esto es, el Gobierno defiende que la propuesta que pondrán sobre la mesa «soluciona las carencias del sistema actual y cumple con lo prometido a todos los españoles: garantizar más recursos para todas las CC.AA. Un nuevo sistema, donde todos los territorios recibirán más transferencias, para reforzar el Estado del Bienestar».

Moncloa busca así redirigir el debate hacia la confrontación de modelos en la gestión del dinero y los servicios públicos, una estrategia que busca atacar a los presidentes del PP y el nuevo modelo de financiación será un aldabonazo en esta línea. El Ejecutivo buscará poner a los dirigentes populares en el brete de tener la capacidad de incrementar su volumen de recursos financieros, anticipando la previsible negativa a 'blanquear' lo pactado con ERC.

De hecho, desde Moncloa se lanza ya un invectiva directa al principal partido de la oposición para que apoye una propuesta de reforma que garantiza más recursos para todas las comunidades autónomas. «Es incompatible creer en el Estado del Bienestar y en el Estado de las Autonomías y no apoyar la necesaria reforma del modelo», sentencian. Al tiempo que avanzan que el nuevo modelo supondrá «más sanidad pública, más educación pública, más ayudas a la ciudadanía y para eso necesitamos CC.AA. mejor financiadas».

Perfil bajo

Desde Moncloa trataban de dar, antes del encuentro, un perfil bajo al mismo, pese a que reconocían que se trata de un «socio muy importante». «Es una reunión normal», aseguraban fuentes gubernamentales, aunque la cita se produce en un momento clave para proyectar viabilidad de la legislatura cuando los apoyos escasean.

La reunión con Junqueras, más allá de los resultados tangibles, tiene un importante simbolismo, porque hasta ahora, en Moncloa se había reservado esta foto, con los líderes condenados del 'procés' y que suma un paso más en la estrategia de aplicación de la amnistía política, reconocer el papel de interlocutor válido de quienes siguen pendientes de que se resuelva la vía judicial.

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