Margaret Millar, nacida en Kitchener (Ontario) en 1915 y fallecida en California en 1994, estuvo casada con Kenneth Millar, el célebre escritor de novela negra que firmaba con el pseudónimo de Ross Macdonald. Su esposo falleció en 1983 tras una larga colaboración de más de cuatro décadas en las que el matrimonio discutía las tramas, se documentaba e incluso asistía a juicios para buscar inspiración. Macdonald, considerado el heredero de Hammett y Chandler, construye sus historias en torno a viejos conflictos familiares, mientras que Margaret Millar concede una gran importancia a la psicología de los personajes y, más en concreto, a sus neurosis.
‘La bestia se acerca’ obedece a esta pauta. Hay en la novela la crónica de la esquizofrenia de una mujer, una millonaria llamada Helen Clarvoe. La novela comienza cuando recibe la llamada de una ex compañera de colegio, Evelyn Merrick, que le cuenta que ha tenido una visión onírica en la que Helen aparece sangrando y mutilada tras un accidente de automóvil. Helen vive aislada en un hotel, sin contacto con su familia. Aterrorizada y confusa, decide pedir ayuda a Paul Blackshear, su administrador, para que investigue si su vida está amenazada. Paul pronto descubre un entorno de drogas, pornografía y delincuencia que podrían ser el motivo de la llamada. Pero nada es como parece y el final reserva una sorpresa al lector. «Estremecedor thriller psicológico, sacado de una de las peores pesadillas de una de las escritoras más brillantes del género negro. Una novela que mezcla con maestría el terror, el suspense y la angustia contenida», reza la contraportada, publicada por RBA hace 14 años. Así es porque está construida desde el punto de vista de la esquizofrenia de su protagonista, de suerte que el lector percibe la realidad a través de los ojos enajenados de Helen. Y ello en una atmósfera onírica en la que la catástrofe se cierne sobre los personajes, atrapados en un drama del que no pueden salir.
Margaret Millar se atreve en este relato de 200 páginas a aflorar algunos de los tabús de la sociedad estadounidense de los años 50. Por ejemplo, el de la homosexualidad. Douglas, el hermano de Helen, está casado, pero es amante de otro hombre. Mantiene una relación estable con un turbio fotógrafo, implicado en sucios negocios. Douglas no sólo no oculta su condición, sino que la exhibe y se enorgullece de ella ante su atribulada madre.
Niña prodigio
La autora de ‘La bestia se acerca’ fue una niña prodigio, hija de un afamado político. A los cuatro años, tocaba el piano en programas de radio. Pero optó por estudiar filología clásica en la ciudad de Toronto con la esperanza de trabajar en excavaciones arqueológicas. En 1938, con 23 años, se casó con Kenneth Millar, a quien conocía desde su adolescencia. Los primeros años del matrimonio fueron frustrantes para Margaret, que no aceptaba el papel de ama de casa. Sufrió una depresión y tuvo que guardar reposo. Fue en esa época cuando empezó a leer las novelas policíacas que le recomendaba su esposo. Ella sintió entonces el impulso de escribir: «Soy capaz de redactar novelas mejores», le dijo a su marido. En 1941, publicó ‘El gusano invisible’, su primer libro. Su última novela apareció en 1986: ‘La telaraña de nieve’. Macdonald había fallecido tres años antes.
«Millar es seguramente uno de los mejores escritores de novela criminal. Su prosa es de una calidad soberbia. En cada página de ‘La bestia se acerca’ hay alguna descripción, sea un hecho físico o un estado mental, que envía un agudo rayo de significado al lector», escribió el crítico H. R. Keating. Al leerla, es imposible no sentir admiración por el talento de esta autora, hoy olvidada. L