Demanda similar contra Johnson & Johnson
Bayer había presentado anteriormente una demanda similar contra la empresa estadounidense Johnson & Johnson, en un tribunal federal de Nueva Jersey. La alemana exige ahora una indemnización por una cantidad no revelada, pero no está buscando prohibir la venta de las vacunas, en cuyo desarrollo no llegó nunca a participar. Estas nuevas demandas forman parte de una enredada serie de disputas sobre patentes relacionadas con las exitosas vacunas contra el coronavirus. Moderna, por ejemplo, ha presentado una demanda contra Pfizer y Biontech, que generaron ventas globales por más de 3.300 millones de dólares en 2024 con su vacuna Comirnaty. Moderna recaudó 3.200 millones de dólares con Spikevax. Sin embargo, esto representa solo una pequeña fracción de las ventas en pleno apogeo de la pandemia. Johnson & Johnson, por su parte, dejó de vender su vacuna en Estados Unidos en 2023.
Con la presentación de esta última demanda, Bayer pasa al ataque, después de soportar años de litigios en Estados Unidos, y devuelve la jugada. La alemana ha enfrentado cerca de 200.000 juicios en tribunales estadounidenses por acusaciones que relacionaban el producto Roundup, que comercializó Monsanto antes de ser comprada por Bayer, con el linfoma no Hodgkin. Todavía más de 60.000 de esas demandas permanecen activas. Los jurados estadounidenses han emitido varios fallos de indemnización extremadamente altos, como la compensación de 2.100 millones de dólares a un demandante en Georgia en 2025, pendiente de apelación. La alemana ya ha pagado más de 10.000 millones de dólares para resolver disputas judiciales y ahora comienza a recuperarse. Precisamente, el banco de inversión británico Barclays ha elevado hoy la calificación de Bayer de «Equal Weight» a «Overweight» y ha incrementado el precio objetivo de sus acciones de 30 a 45 euros, por la previsión de un aumento de ventas del medicamento renal Kerendia y por el potencial alcista a corto plazo debido a la esperada resolución de litigios pendientes.
Biontech no termina de levantar cabeza: los ingresos que le proporcionó la vacuna se esfumaron con la pandemia
Biontech, sin embargo, no termina de levanta cabeza. Los ingresos récord que le proporcionó la vacuna se esfumaron tan pronto como se fue la pandemia y, desde entonces, ha enfrentado también una larga serie de demandas, tanto individuales por los supuestos efectos secundarios de la vacuna como disputas de regalías con los NIH y la Universidad de Pensilvania, en los que ha admitido su responsabilidad y ha llegado a acuerdos. A su vez, la Junta de Apelaciones de Patentes (PTAB) declaró en Estados Unidos inválidas dos patentes de Moderna, favoreciendo a Pfizer‑Biontech.
Para consolidar su liderazgo en ARNm, Biontech ha finalizado oficialmente la compra de la también alemana CureVac. Con esta operación, que se venía gestando desde hace meses, la firma con sede en Maguncia se hace con el control total del negocio, la cartera de proyectos de ARNm y las capacidades de producción de su antiguo rival, a cambio de aproximadamente 1.250 millones de euros. Su objetivo principal es reforzar significativamente la cartera de proyectos en oncología. Biontech planea aprovechar la experiencia en ARNm de la empresa adquirida para impulsar el desarrollo de inmunoterapias contra el cáncer.