«Estamos trabajando para reunir al Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, porque todas estas amenazas traen consigo una violación de derechos humanos y también hay mecanismos para condenar y para prevenir», agregó Villavicencio.
Pero fue el propio Petro quien lanzó los dardos más incisivos contra Trump, al asegurar que el líder estadounidense tiene un «cerebro senil» porque lo llamó «forajido del narcotráfico».
«El título que me asigna Trump como forajido del narcotráfico es un reflejo de su cerebro senil. Ve a los libertarios de verdad como narcoterroristas porque no le damos ni el carbón ni el petróleo», expresó Petro en un largo mensaje en X en el que no precisó cuándo el presidente estadounidense lo llamó así.
Este domingo, Trump comentó a periodistas a bordo del Air Force One que, al igual que Venezuela, «Colombia también está muy enferma», y en referencia a Petro dijo que el país está «gobernado por un hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos y eso es algo que no va a estar haciendo por mucho tiempo», según recoge Efe. Al ser preguntado si eso significa que podría haber una operación de EE.UU. en Colombia, como en Venezuela, Trump respondió: «A mí me suena bien eso».
Defensa de una zona de paz
Sobre la posición del Estado colombiano respecto a la captura de Nicolás Maduro y su esposa el pasado 3 de enero por tropas de EE.UU. en Venezuela, el pronunciamiento de Rosa Villavicencio, de carácter técnico y diplomático, se centró en la aplicación de los principios del derecho internacional y el funcionamiento de los organismos multilaterales ante situaciones de tensión geopolítica en la región.
La Cancillería de Colombia calificó los hechos como una agresión de Estados Unidos contra la soberanía venezolana. Con esta afirmación, Villavicencio hizo un llamamiento al cumplimiento de los principios de convivencia que la comunidad internacional ha desarrollado para garantizar la seguridad colectiva.
Durante su alocución, la jefa de la diplomacia colombiana enfatizó que su país sostiene una defensa irrestricta de las normas que permiten el mantenimiento de la paz, recordando que la región ha sido declarada formalmente como una «zona de paz» por los organismos internacionales.
El enfoque de la jornada fue predominantemente institucional. Se detalló la intensa actividad de la Cancillería, que ha incluido reuniones de coordinación con el servicio consular y el cuerpo diplomático para evaluar el impacto de la situación en las relaciones bilaterales y la seguridad de los ciudadanos. Asimismo, se informó del llamamiento extendido a las naciones que integran la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), con el fin de buscar una respuesta regional articulada que evite la escalada del conflicto.
Presión en organismos internacionales
En repetidas ocasiones, la canciller subrayó la importancia de los instrumentos del orden internacional e informó de que la situación ya ha sido objeto de debate en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde se discutieron las implicaciones para la seguridad global. De igual forma confirmó que el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) se iba a reunir este martes para analizar los hechos desde la perspectiva interamericana.
La representante colombiana subrayó que cualquier solución a la situación interna de Venezuela debe ser gestionada a través del diálogo y la deliberación interna y reafirmó que el objetivo primordial es que los venezolanos encuentren, de manera autónoma, los mecanismos para consensuar un camino político. Sin embargo, resaltó que Colombia no reconoce los resultados de las elecciones presidenciales de Venezuela en 2024 porque no aparecieron las actas: «Esa postura no ha cambiado», afirmó.
La canciller también informó de que hasta el momento Colombia no ha recibido ninguna solicitud de asilo por parte de ningún político venezolano y se ha mantenido el diálogo bilateral y multilateral en la región para consensuar la postura de la región ante el evento.
La jornada concluyó con la ratificación de que Colombia mantendrá su vigilancia sobre los principios de soberanía y autodeterminación, elementos considerados esenciales para la estabilidad del país y del continente.