-¿Le gustaría en un futuro volver a Sevilla?
-Depende de muchas cosas y no lo puedo saber con certeza. Si me pregunta ahora, le diría que sí. Me encantaría volver a España, por supuesto. Me encantaría fundar una empresa. Y si la fundo en España, en Europa, fantástico. Pero me encantaría que la mentalidad quizás fuera un poquito más acogedora para el que emprende. Aquí a veces estás remando a contracorriente. Hacer una empresa es algo muy difícil y si le añades palos en las ruedas...
-Burocracia, hiperregulación, impuestos...
-Sí. Y a eso se añade la aversión al riesgo o las connotaciones negativas que tiene emprender aquí. Me gustaría transmitir que emprender es algo bueno, positivo.
-Muchos emprendedores se quejan de que en España es muy engorroso montar una empresa por la burocracia y los impuestos. Imagino que en EE.UU. es muy diferente.
-Sí, es un trámite y casi gratis. No necesitas notario, es mucho más sencillo. Aunque los impuestos son muy altos en California, de los más altos de Estados Unidos. Ahora están amenazando con un impuesto del 5 por ciento a los milmillonarios. En eso -y en el clima y en la comida- se parecen mucho California y Andalucía.
-Hace muchos años se hablaba ya de Andalucía por todo eso como la California del sur de Europa...
-De hecho, hay un mini Silicon Valley en Málaga gracias a Google y se ha creado un ecosistema tecnológico allí.
-¿Y no podría haber otro en la Cartuja?
-Sí, eso sería genial. Y a la Cartuja se le podría sacar muchísimo partido. Aquí hay mucho espacio para hacer cosas.
-¿Le gustaría montar una empresa tecnológica en Sevilla?
-Por supuesto. Pero se tendrían que alinear muchas cosas. Y más allá de simplificar la burocracia, tiene que cambiar la mentalidad, no ver al emprendedor como un enemigo o como un antagonista.
-¿O como un explotador?
-Los fundadores de las empresas que yo conozco de San Francisco y de España no diría que están explotando a nadie. De hecho, los empleados de allí están muy bien incentivados y muy motivados. En Andalucía citaría en el campo tecnológico a Multiverso Computing y a Quantum, que son líderes. Que tengamos empresas que tomen riesgos y que hagan cosas con tecnología y con la inteligencia artificial, es muy bueno. La gente tiene que tomar conciencia de que esas empresas tienen un efecto positivo tanto en la economía de la ciudad como en industrias como la agricultura, el turismo, etcétera. Hay otra startup sevillana llamada Qamarero que está ayudando a muchos restaurantes y bares con su tecnología. Aquí se puede crear una empresa y petarlo fuerte, pero la gente se lo tiene que creer. Y yo pienso que toda la burocracia y demás se cambiará a posteriori.