Así se lo hizo saber al Ayuntamiento de Edimburgo, a quien trasladó el pasado el 19 de noviembre de 2025, a través de un correo electrónico, fotografías sobre lo ocurrido; y describió los símbolos como «satánicos».
Fueron retirados
Según publica este viernes el diario británico 'The Guardian', un grupo de Telegram, ya eliminado, se autoproclamó como responsable del vandalismo y difundió imágenes de los daños, compartiendo también otros ejemplos de dibujos perturbadores, incluyendo una mujer desnuda agarrando la cabeza ensangrentada de un bebé.
En uno de los mensajes de dicho canal, un usuario respondía: «¿Para EH1?». EH1 es el código postal de Edimburgo que abarca el casco histórico. Además, publicaron otras fotos de clavos atravesando velas rojas y símbolos escritos con tiza y cinta roja con las palabras en inglés «anti metaphysical front» (frente anti-metáfisico, en castellano).
El Ayuntamiento de Edimburgo, por su parte, expresó que no había cámaras de seguridad cubriendo la zona vandalizada y que el incidente no llegó a denunciarse a la Policía dado que los daños fueron temporales.
«En cuanto se informó del incidente, se retiró inmediatamente y no ha habido más incidentes desde entonces», aseguró Margaret Graham, responsable de Cultura y Comunidades del ayuntamiento.
No obstante, no se trata de un hecho aislado. El Ayuntamiento de Edimburgo ya se había visto obligado a cerrar el cementerio por las noches tras recibir denuncias de comportamiento antisocial.
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en este emplazamiento también descansan personalidades como el científico John Playfair o el pintor David Allan y Hume.