Aunque en estos momentos no hay riesgo de riada, ya que el caudal del río debe crecer hasta aproximadamente los 1.000 metros cúbicos por segundo, y el pasado lunes se situaba entre los 200 y 300 metros cúbicos por segundo en estas localidades, las previsiones de lluvias podrían hacer que se aproximen al nivel extremo -que implica desbordamiento-, alcanzando su pico el próximo día 29.
En concreto en Lora del Río el nivel de advertencia (amarillo), que ya se ha superado, supone que el caudal del río esté a más de 289,233 metros cúbicos por segundo; el nivel de peligro (naranja) se establece en los 846,667 metros cúbicos por segundo y el nivel extremo (rojo) en 2.362,859 metros cúbicos por segundo. Según las previsiones llegaría hasta los 1.700 metros cúbicos por segundo, aproximadamente. En el caso de Cantillana el nivel de advertencia se establece una vez se pasa la barrera de los 308,171 metros cúbicos por segundo; la situación de peligro es cuando el caudal supera los 900 metros cúbicos por segundo y el último nivel se establece al tener más de 2.524 metros cúbicos por segundo. En los próximos días se podría llegar a un nivel parecido que el de Lora, habiéndose traspasado también el nivel amarillo.
Riesgo de desbordamiento en Andújar
Lo peor se va dar en Andújar donde se prevé que a final de semana se sobrepase el riesgo extremo de 581,275 metros cúbicos por segundo llegando a más de 600 metros cúbicos por segundo. Al llegar a Córdoba el río no traerá ya tanta agua y aunque se sobrepase de largo el nivel naranja no alcanzará el rojo. Concretamente, antes de pasar por Villafranca de Córdoba todo apunta a que se mantendrá por debajo de los 1.000 metros cúbicos por segundo, estando el umbra extremo ligeramente por encima de eso, a 1.108,629 metros cúbicos por segundo. En Almodóvar del Río sucederá lo mismo, se mantendrá en el nivel de peligro. Este se establece al rebasar los 538,445 metros cúbicos de agua por segundo mientras que el extremo es de 1.385,987 metros cúbicos por segundo.
Cabe señalar que la capital hispalense no se vería afectada por la subida del Guadalquivir gracias a la Corta de la Cartuja que desvía el cauce de avenidas a la vega de Triana. A su paso por la ciudad el Guadalquivir rozó su umbral de desbordamiento de 4,5 metros sobre el nivel del mar en marzo del pasado año. Esto hizo que se estrenara el muro de defensa ante el temor de que se viviera una riada. La situación límite en los pantanos llevó al Ayuntamiento de Sevilla a activar el nivel 1 de emergencias por posibles inundaciones ya que los embalses alcanzaron el 94 por ciento de su capacidad y se decretó el nivel rojo de alerta.
Las miradas también están puestas sobre el resto de ríos que cruzan la provincia como El Genil y el Guadaira que llevan mucha agua a su paso por localidades como Écija y Arahal, respectivamente. El río Guadaira ya alcanzó la pasada semana el nivel rojo debido al crecimiento del caudal y en dicha localidad se activó el aviso por riesgo de desbordamiento. Durante la noche del jueves se inundó la SE-5203, la carretera de Arahal en dirección a El Coronil, al alcanzar 4,10 metros sobre la lámina de agua. El lunes se mantuvo el calado del río por encima de los 2 metros. Mientras que el Guadiamar, en Aznalcázar, se mantuvo por encima del umbra amarillo con un calado de 1,74 metros sobre la lámina de agua.
En su cómputo global los pantanos de Sevilla están al 93% con 597,4 hectómetros cúbicos de agua embalsados. El Gergal se encuentra al 100% de su capacidad con 35,04 hectómetros cúbicos de agua acumulados. Le sigue el de la Minilla, que comenzó a desembalsar el pasado lunes, y que está al 96% con 55,58 hectómetros cúbicos de agua. El de los Melonares con un acumulado de 177,47 hectómetros cúbicos se encuentra al 95,6% y en el caso del de Zufre la cantidad de agua es de 164,41 hectómetros cúbicos, que representan el 93,8% de su capacidad total. El de Aracena está al 91,4% con un volumen embalsado de 117,62 hectómetros cúbicos. Por último, el embalse de Cala acumula 47,28 hectómetros cúbicos que viene a representar el 80% de su cabida.