Desde el mediodía del sábado, los centenares de camioneros que estuvieron parados en Castilla y León desde el viernes pudieron retomar su ruta a Galicia desde la A-52 y la A-6. Una vuelta a la normalidad que no fue posible en algunas poblaciones de la provincia de Orense, que se quedaron incomunicadas total o parcialmente tras una noche gélida en la que se registraron temperaturas de hasta -6,6ºC en el municipio de A Veiga y de -6,4ºC en Cabeza de Manzaneda. El 112 recibió avisos de personas con dificultades para salir de sus casas o desplazarse por al nieve en los concellos de Viana do Bolo, Montederramo y Calvos de Ramuín, También informaron al respecto la alcaldesa de Bande y el regidor de Chandexa de Queixa.
Las lluvias también fueron constantes en gran parte de Galicia, con especial intensidad en puntos como en los municipios pontevedreses de Rodeiro (42 litros por metro cuadrado) y Fornelos de Montes (34,5 litros por metro cuadrado) o en el ayuntamiento lucense de Baleira (32,6 litros por metro cuadrado). Desde el martes, la Xunta mantiene activo el plan de inundaciones (Inungal) en fase de preeemergencia, con el seguimiento de la subida de caudales en ríos como Mandelo (Coirós), Umia (Cuntis) y Verdugo (Redondela).
Problemas de movilidad
La presencia de hielo en las carreteras también afectó a conductores particulares en múltiples salidas de vía y aquaplaning, además de accidentes como el que tuvo lugar en Moaña a las 11,00 horas del sábado, en el que cuatro vehículos colisionaron en la CG-4.1 en el kilómetro 11, sin heridos.
Los viajeros que utilizaron el ferrocarril tampoco salieron indemnes del temporal, ya que la línea de alta velocidad entre Galicia y Madrid sufrió numerosas demoras que se dilataron hasta las dos horas y obligó a Renfe a emplear transportes alternativos por carretera tras las retenciones en el intercambiador de Taboadela (Orense) por la presencia de hielo donde los trenes cambian de ancho de vía.
Y mientras el temporal se desplaza fuera de los límites gallegos, la alerta permanece en el litoral, donde la Aemet prevé rachas de viento en el entorno de los 70 kilómetros por hora y olas que podrían llegar a los 10 metros durante el domingo.
El último balance del 112-Emerxencias recoge un total de 684 incidencias entre el viernes y el sábado en Galicia, de los que 193 corresponden al sábado. La formación de placas de hielo y la presencia de árboles, postes de luz y demás elementos caídos en la carretera fueron mayoritarias. Pontevedra fue la provincia más afectada con 225 avisos (35 en Vigo y 31 en la ciudad de Pontevedra), seguida por La Coruña (201), Orense (148) y Lugo (104).