-¿Cuál es el sentir en el municipio tras la vorágine tras el inicio de la tragedia?
-En el pueblo, todavía tenemos esa sensación de consternación y tristeza, pero estamos volviendo poco a poco a la normalidad. Se nota que, el primer día después del accidente, la gente dejó de trabajar en el campo. Hoy ya se ve más movimiento y actividad, aunque, por ejemplo, esta mañana, cuando venía al Ayuntamiento, todo el mundo hablaba de lo mismo. Este suceso nos ha marcado a todos, pero, poco a poco, la vida sigue y la gente está retomando sus quehaceres cotidianos.
-¿Qué información tiene sobre los trabajos de rescate? ¿Le han comunicado cuándo podrían concluir?
-La información oficial que tengo es que los trabajos siguen sin interrupción. Esta mañana tengo previsto ir al lugar del accidente para obtener más detalles sobre cómo va la operación. Lo que me han informado es que los trabajos no se han detenido en ningún momento. Las últimas noticias que recibimos ayer indicaban que seguían trabajando sin descanso.
-¿Cómo se enteró el accidente?
-A mí me llamó el 112. Ya desde que descolgué vi que estaban sobrepasados, colapsados. La información era confusa, pero ya intuí la magnitud de lo que había pasado. Activé aquí el operativo de Policía Local y Protección Civil y fui para el lugar del accidente. Mandé un audio a los concejales para que se prepararan para lo peor, que habilitaran sitios grandes, como la caseta municipal o el pabellón, para recibir a muchas personas; y también les dije que llamaran a la empresa de transporte para que tuvieran algunos autobuses preparados. Discretamente, en grupos de Whatsapp avisamos de que necesitaríamos ayuda, mantas, comida... Y la respuesta fue la que hemos visto todos.
«La coordinación entre operativos e instituciones ha sido ejemplar, como debería ser en todos los casos»
-¿Cómo valora la coordinación entre los distintos operativos e instituciones?
-La coordinación ha sido ejemplar, como debería ser en todos los casos. En muy poco tiempo se pudo atender la situación y hacer frente al desastre. Yo estuve en el lugar del accidente hasta la medianoche, cuando ya se habían evacuado a todos los pasajeros. La intervención de todos fue rápida y eficaz.
-Es cierto que en momentos tan difíciles, la solidaridad y cooperación son clave. Sin embargo, también hay voces críticas que buscan, ante todo, culpables. ¿Qué opina de esto?
-No quiero entrar a valorar esas críticas. Como dije antes, si las cosas han salido bien, ha sido gracias a la colaboración entre todas las administraciones. Si alguien quiere buscar una ruptura o criticar, no voy a entrar en eso. Lo importante es que la coordinación ha sido buena y los esfuerzos se han centrado en salvar vidas y atender a los afectados.
-¿Qué es lo más duro que has tenido que enfrentar durante todo este proceso?
-Pues imagínese... Yo no estoy acostumbrado a ver algo así. Cuando he visto un muerto ha sido en el tanatorio. Y aquí ya no eran 'muertos' en sí... Ahora, con el paso de los días, lo estoy llevando incluso peor, porque en el momento en el que pasó estaba con la adrenalina disparada.
-¿Está recibiendo algún tipo de apoyo psicológico o asistencia para lidiar con la situación?
-La verdad es que todavía no he recibido tratamiento psicológico, pero sí planeamos coordinarlo desde el Ayuntamiento, tanto para los afectados directos como para todos los que estuvieron involucrados en la operación. La salud mental es importante, y hay que ponerla en manos de profesionales.
Cautela
-En cuanto a las causas del accidente, ¿le han facilitado las causas más probables del descarrilamiento?
-Mi información es que están investigando el accidente. La conclusión no va a ser rápida porque no se trata de una causa única, sino de una serie de factores que podrían haber coincidido. Como ingeniero de obras públicas, entiendo que se necesita tiempo para llegar a una conclusión definitiva. La cautela es necesaria en estos casos, aunque todos queramos respuestas inmediatas.
-La respuesta de Adamuz ha sido impresionante. ¿Cómo vivió esa solidaridad?
-Estoy muy orgulloso de mis vecinos y vecinas. Todos se adelantaron y pusieron lo que podían a disposición de quienes lo necesitaban. La gente fue muy respetuosa con las indicaciones, entendiendo en todo momento la magnitud de la tragedia. Es conmovedor ver cómo, en momentos tan difíciles, todos se movilizaron de forma tan solidaria y organizada.