Estaban en la cola de su Iryo cuando anunciaron la cancelación. «Nos dijeron que había descarrilado un tren. Pensaba que era de mercancías, pero nos dijeron que era el Iryo anterior. He pasado toda la noche con el cuerpo raro. Una sensación extraña«, recuerda Verdugo.
«Cuando nos enteramos de lo que había pasado nos abrazamos diciendo la suerte que habíamos tenido«, añade Eduard Daza, que recuerda que pasó el apagón en un tren y que no quería volver a tener esa experiencia. Por este motivo, la pareja buscó un hotel cercano para pasar la noche y encontrar una solución para volver a sus ciudades de origen.
Ahora viajarán a Madrid en avión y luego Eduard ser irá a Barcelona para poder cerrar la pesadilla. El tren en el que reservaron el billete en diciembre descarriló y, según los recuentos hay, al menos 39 muertos y un centenar de heridos. El tráfico ferroviario está interrumpido entre Andalucía y Madrid.
«Cuando nos enteramos de lo que había pasado nos abrazamos diciendo la suerte que habíamos tenido»
Los viajeros que se han quedado atrapados buscan soluciones. Elian Reyes buscaba un billete de autobús para regresar. «Soy estudiante, he venido este fin de semana por turismo y estoy buscando una forma de regresar. Tengo que volver a las clases«, afirma este joven, que dice que si no hay autobuses mirará otras opciones como el Bla Bla Car.
Otros no albergaban esperanza. José Luis García había cerrado su vida en Málaga para regresar a su México natal. Tenía el tren y el pasaje para su país, pero no ha llegado a Madrid a tiempo. «No sabía por qué se había cancelado, pero no me han dado ninguna opción«, asegura este viajero, que dice que tendrá que volver que ponerse a trabajar en España para poder comprar de nuevo el pasaje a México, porque se gastó el poco dinero que tenía en regresar a su país.